El organismo de defensa de la competencia en Brasil aprobó el miércoles la fusión de dos grandes empresas que en conjunto tendrán amplio dominio en el mercado local de alimentos.

La unión de las empresas Sadia y Perdigao fue aprobada por cuatro de los cinco miembros del Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE), para crear una nueva compañía denominada Brazil Foods, la mayor productora de alimentos procesados del país con ingresos anuales por 6.000 millones de reales (3.800 millones de dólares).

El único voto contrario a la fusión de las dos empresas fue emitido por el relator del CADE Carlos Ragazzo, quien argumentó que la fusión acabaría con la competencia en el sector alimenticio y afectaría a los consumidores, según el Ministerio de Justicia, al cual está adscrita la entidad.

Ragazzo advirtió en su voto que la concentración económica surgida con la fusión crearía "un escenario extremadamente dañino" para los consumidores brasileños, por el riesgo de aumentos de precios.

Ante tales preocupaciones, Brazil Foods aceptó una serie de condiciones que incluyen la suspensión temporal de la venta de productos bajo las marcas más fuertes de la empresa en aquellos mercados donde tienen mayor hegemonía, para dar la oportunidad de que otras marcas puedan entrar a competir.

Las principales restricciones se aplican a la marca Perdigao, la más fuerte de Brazil Foods, que no podrá vender productos como jamón, salchichas, salame y pizzas congeladas por plazos que van de tres a cinco años.

La empresa también se comprometió a vender activos, como fábricas y mataderos, por un equivalente a 80% de la capacidad productiva de Perdigao o 730.000 toneladas de alimentos procesados por año.

Sadia y Perdigao anunciaron en mayo de 2009 la fusión de las dos empresas más tradicionales de alimentos en Brasil, en una operación en la cual Perdigao quedaría con 70% de Brazil Foods y Sadia con el restante 30%.