Funcionarios del gobierno negociaban el jueves la devolución de mina de estaño Sayaquira tomada violentamente el miércoles por campesinos en una acción en la que un hombre murió en confusas circunstancias, se informó oficialmente.

Andrés Molina, gerente de la compañía Barrosquira, que administra la mina, explicó a la emisora Erbol que la excusa frecuente para las tomas es un supuesto daño ambiental, pero una vez ocupado el yacimiento los lugareños la explotan sin el mínimo control.

El gobernador de La Paz, César Cocarico, dijo que se investiga la muerte de un hombre de 25 años con un disparo de arma de fuego. Testigos dijeron a la televisora ATB que murió por un disparo de los mineros que resguardaban el yacimiento, pero la víctima vestía ropa de la empresa, según Molina.

El viceministro de Gobierno, Marcos Farfán, encabezó el jueves una comisión oficial que llegó a la zona, ubicada a 90 kilómetros al sur de La Paz, y dijo que la prioridad es pacificar la zona para evitar mayor violencia. El gobierno de Morales ha evitado el uso de la fuerza para desalojar a los ocupantes.

Es la segunda vez en dos meses que la mina Sayaquira es tomada por campesinos de la zona quienes desalojaron a los 65 mineros de la empresa. En la anterior toma hubo un herido y tuvo que mediar el gobierno para que los invasores devolvieran el yacimiento.

En 2006 mineros independientes se enfrentaron a dinamitazos con obreros de una mina estatal por la posesión de un rico yacimiento de estaño con el saldo de 16 muertos.

Según el Ministerio de Minería medio centenar de minas siguen en poder de los invasores, entre ellas otra de la empresa Barrosquira tomada hace cuatro años sin que hasta la fecha haya retornado a la compañía.

Las exportaciones de minerales batieron un récord histórico en 2010 con 1.854 millones de dólares y ocuparon el segundo lugar después del gas que generó 2.984 millones. El país produce principalmente estaño, zinc, plata, wolfram, antimonio, plomo y oro.

La minería genera poco más de 80.000 empleos, de los cuales poco más de 60.000 son mineros independientes que laboran en minas administradas por ellos mismos con escaso capital y precaria tecnología, otros 5.400 laboran en minas estatales el resto en empresas privadas, la mayor de ellas es San Cristóbal operada por la japonesa Sumitomo.