El presidente de la Reserva Federal estadounidense, Ben Bernanke, advirtió hoy al Congreso de que Estados Unidos y la economía global sufrirán "un impacto enorme", si el Congreso no incrementa la capacidad de endeudamiento estadounidense y el país entra en suspensión de pagos.

En la primera de sus dos comparecencias semestrales para explicar la política monetaria al Congreso, y cuando quedan menos de tres semanas para que EE.UU. llegue al tope de su endeudamiento autorizado, Bernanke dio los primeros indicios públicos de cómo las autoridades se preparan para la eventualidad de una insolvencia.

"El peligro es que los tipos de interés empiecen a subir a medida que nuestros acreedores pierdan la confianza en nuestra capacidad o disposición para pagar las deudas", dijo Bernanke.

Estados Unidos es uno de los pocos países donde existe un límite al endeudamiento público y éste debe ser aprobado por el Congreso. El tope actual de unos 14,29 billones de dólares se alcanzará el 2 de agosto.

De hecho, Estados Unidos llegó al tope de endeudamiento autorizado el pasado 16 de mayo, pero el Tesoro ha usado ajustes de gastos y contabilidad que, sumados a recaudaciones impositivas mejores de lo esperado, le han permitido continuar las operaciones sin un impacto sobre las obligaciones gubernamentales.

Bernanke explicó que, cuando suben los tipos de interés del Tesoro se hace más difícil el manejo del déficit, ya que "los tipos de interés sobre la deuda del Tesoro alimentan todos los otros tipos de interés en nuestra economía, incluidas las hipotecas, el capital para la exploración petrolera o de gas, y los préstamos a los consumidores".

Predijo que Estados Unidos seguirá pagando intereses sobre la deuda gubernamental, aunque el Congreso no llegara a un acuerdo para ampliar el empréstito autorizado antes del 2 de agosto.

"Hasta donde sea posible, el Tesoro procurará mantener los pagos sobre el capital y los intereses de la deuda gubernamental porque, de no hacerlo, se causará un enorme desorden en el sistema financiero, con impactos mayores en la economía global", dijo Bernanke.

El presidente de la Reserva Federal dijo que la mayor prioridad es asegurar que se pague, puntualmente, a los tenedores de bonos del Tesoro de EE.UU.

Quienes sufrirán, en cambio, serán los que perciben subsidios sociales del Gobierno federal, incluidos los recipientes del Seguro Social, el programa Medicare de subsidios de gastos médicos, y los sueldos de los militares, señaló el funcionario.

Una cesación de pagos "debilitará a nuestra economía, hará peor el déficit, dañará la confianza y será algo negativo", dijo Bernanke y añadió que él apoya firmemente "que se encare este problema de una forma amplia, tomando en cuenta una perspectiva de largo plazo".

"Aún si sólo dejáramos de pagar nuestras obligaciones con nuestros ciudadanos, eso sería suficiente para una rebaja de las calificaciones de crédito (de EE.UU.) y tasas de interés más altas", añadió.

"Pero, claramente, si nos metiéramos mucho en la insolvencia habrá una crisis mayor, porque los bonos del Tesoro estadounidense se consideran la inversión más segura del planeta", dijo.

"Es el fundamento de gran parte de nuestro sistema financiero y la noción de que, de pronto, no se pueda confiar en él causaría efectos en todo el sistema financiero global".

Si el Congreso no aprueba un aumento del empréstito antes del 2 de agosto, dijo Bernanke, el Tesoro no podrá efectuar al menos el 40 % o el 45 % de los 80 millones de pagos que hace cada mes sobre sus deudas.