La municipalidad de Amsterdam anunció el miércoles que seguramente tendrá que retirar de la vía pública los carteles que colocó para limitar las zonas donde se fuma marihuana para tratar de reducir su consumo entre los jóvenes.

El máximo organismo asesor del gobierno holandés falló que la ciudad no tiene derecho a establecer zonas oficiales en la que está prohibido fumar marihuana ya que en teoría esa práctica está proscrita en todo el país.

De hecho, las autoridades toleran la tenencia de pequeñas cantidades del alucinógeno, que se vende abiertamente en comercios designados para ello.

Cuando fue adoptada esa norma en 2007, la ciudad colocó carteles de "prohibido fumar marihuana" en ciertas zonas. Los carteles, parecidos a las señales de tráfico, están diseñados en rojo, blanco y azul y muestran el enrollado de un cigarrillo de marihuana.

Los carteles fueron robados con tanta frecuencia por los coleccionistas que la municipalidad comenzó a venderlos por 90 euros (125 dólares) cada uno.

La vocera municipal Iris Reshef reconoció que el fallo del miércoles significará seguramente que los carteles deberán retirarse, pero destacó que aclara específicamente que la municipalidad puede seguir multando a los jóvenes fumadores que causen problemas de orden público.

"Las medidas que hemos adoptado pueden seguir vigentes", dijo Reshef. "Solamente los carteles no pueden permanecer".

Los carteles fueron colgados en un principio en torno a una zona de uno de los barrios más pobres de la ciudad, llamado "De Baarsjes", aunque los residentes en las zonas más acaudaladas de la urbe quisieron usar los mismos avisos, por lo que el caso fue remitido al Consejo de Estado.

Desde que el ayuntamiento de Amsterdam adoptó esa norma, otras ciudades y aldeas han decretado zonas en las que está prohibido el fumar marihuana.