Los precios de las acciones cerraron a la baja el martes en la Bolsa de Valores de Nueva York una vez que la expectativa de nuevos estímulos a la economía de Estados Unidos resultó insuficiente para revertir el efecto adverso de las malas noticias sobre Irlanda.

La clasificación de los bonos irlandeses fue abatida a nivel "basura" por la agencia Moody's poco antes de que cerrasen los mercados estadounidenses y provocó pérdidas sensibles que cambiaron de signo las ganancias del día.

La degradación de los bonos de Irlanda es similar a la aplicada recientemente a la deuda de Grecia y Portugal. Irlanda regresó a la lista de los países europeos con enormes débitos que corren peligro de incumplimiento de pagos. La inquietud por los problemas financieros en Europa causó pérdidas en Wall Street en la primera quincena de junio y parecen tener el mismo efecto en julio.

El índice Dow Jones perdió 58,88 unidades, o 0,5%, para ubicarse en 12.446.88, mientras el Standard & Poor's 500 bajó 5,85 puntos (0,4 para quedar en 1.313,64.

El tecnológico Nasdaq retrocedió 20,71 unidades (0,7 para quedar en 2.781. El Dow y el Nasdaq tienen sin embargo un aumento de 0,3% en el mes.

La mañana del martes, la Reserva Federal informó que en su reunión del 21 y 22 de junio varios directivos del banco central dijeron que el gobierno tendría que sopesar una nueva política monetaria para estimular a la economía, sobre todo si el letargo en la expansión impide disminuir el desempleo.

La información fue divulgada en las minutas de la Fed en ese encuentro y propició enseguida un aumento de casi 60 enteros en el Dow, pero el impulso menguó poco después. Los precios de los títulos oscilaron entre ganancias leves y pérdidas en la mayor parte de la jornada entre el temor de que Italia necesitase asistencia para cumplir con sus obligaciones de deuda.

Los inversionistas percibieron, sin embargo, algo de alivio cuando los ministros de finanzas de 17 países europeos insinuaron el lunes en una reunión que podrían comprar bonos griegos pese a su mala situación.

"Están tratando de detener la hemorragia", dijo Quincy Krosby, estratega de mercado para Prudential Financial. "Eso ha garantizado a los inversionistas que hay, en esencia, compradores de último recurso".

No obstante, las principales bolsas europeas también perdieron las ganancias iniciales y terminaron en números rojos. El índice FTSE de Londres cedió 1,0%, el francés CAC-40 bajó 1,0% y el DAX de Alemania disminuyó 0,8%.

Una situación parecida ocurrió en Asia. El índice Hang Seng de Hong Kong se desplomó 3,1%, mientras el Kospi surcoreano cayó 2,2% y el Indice Compuesto de Shanghai perdió 1,7%. El parámetro japonés Nikkei 225 bajó 1,4%.

El oro también retrocedió al igual que el rendimiento de los bonos de referencia del Tesoro de Estados Unidos. El rédito del papel a 30 años disminuyó de 4,21% a 4,18%.

En cambio, la moneda estadounidense y el crudo subieron. El euro se depreció de 1,4024 a 1,3968 dólares. El petróleo de referencia West Texas Intermediate ganó 2,28 dólares (2,4 y ascendió a 97,43 dólares el barril. El crudo Brent aumentó 51 centavos a 117,75 dólares por barril en el mercado ICE Futures de Londres.