El presidente José Mujica hizo el primer cambio de su gabinete en medio de una crisis en el oficialismo, una caída abrupta en las encuestas, y con el partido Comunista que oscila entre apoyos y exigencias al gobierno.

Mujica reemplazó el lunes a la ministra de Desarrollo Social, Ana Vignoli, militante comunista, una remoción que "era esperable y necesaria", según opinión del director de la empresa Interconsult, Juan C. Doyenart, en declaraciones al diario las Ultimas Noticias, por considerar que su labor de poco convincente y que se precipitó por la muerte por hipotermia de seis personas en situación de calle.

Vignoli será reemplazada por Daniel Olesker, del partido Socialista, que era el ministro de Salud Pública. En el portafolio de Salud asumirá Jorge Venegas, comunista.

El diputado Javier García, del partido Nacional, opositor sostuvo en su cuenta de Facebook que Mujica hizo un trueque, porque sacó a una comunista del ministerio de Desarrollo Social y designó a otro comunista en Salud Pública.

"Tengo confianza en los compañeros a pesar de que a veces podemos discrepar", afirmó Mujica en la rueda de prensa el lunes al anunciar el relevo ministerial.

El gobernante, de 76 años, ex guerrillero tupamaro, que asumió el primero de marzo de 2010 para una gestión de cinco años, está atravesando los peores momentos de su gobierno y ha procurado poner paños tibios hacia el partido Comunista, que integra la coalición gobernante Frente Amplio, de izquierda.

Recientemente el secretario general del ortodoxo partido Comunista, Eduardo Lorier, se retiró sin votar un proyecto de ley relacionada con infraestructura porque considerar que encierra la idea de privatizar empresas estatales, aunque el propio Mujica destacó que esa ley en ninguna de sus partes lo contempla.

Sin embargo, los comunistas reclaman insertar un texto especial que no se privatizará ninguna empresa estatal. Por el contrario, reclaman más estado como crear un frigorífico estatal y una empresa pesquera oficial, algo que años atrás se convirtieron en fracasos absolutos.

La ley pasará a diputados donde el oficialismo tiene 50 en 99 miembros, pero basta que un diputado comunista repita la acción de Lorier para que no prospere. En el Senado fue votada favorablemente por 27 de 27 presentes, al contar con los votos opositores. El senado tiene 31 miembros y 16 son la mayoría oficial por lo que basta que uno de ellos discrepe y no vote para bloquear cualquier ley.

Cuando se aprobó la iniciativa en su trámite en el Senado, el senador opositor Sergio Abreu dijo: "celebramos una misa capitalista con un sacerdote socialista", aludiendo a que se aceptarán capitales privados a los cuales sectores de la izquierda califican como "piratas" que vienen a "robar las joyas de la abuela".

El gobierno de Mujica ha incurrido en controversiales actitudes, que el senador y ex presidente, Luis A. Lacalle, al igual que otros opositores que consideran que su conducta está relacionada con una de sus frases más famosas: "como te digo una cosa te digo otra".

La economía marcha favorablemente, creciendo a buen ritmo: 2.3% en el primer trimestre del año y 8% en 2010, pero el balance general del gobierno es deficitario.

Una encuesta de Interconsult indicó que la popularidad de Mujica descendió a un 41%.

Mujica asumió el gobierno con una popularidad del 75%, que descendió a 64% en marzo pasado, y que en el último sondeo llegó al 41%, que representa un descenso de 34 puntos porcentuales, en poco más de un año, "que es mucho", según Doyenart.

Otra encuesta más reciente de la empresa Cifra indicó que pasó de 58% de aprobación en noviembre del 2010 a 39% en junio de 2011, equivalente a una caída de 19 puntos porcentuales.

La popularidad de Mujica también se redujo en 19 puntos porcentuales, de 67% a 48%, en el mismo período; mientras que la antipatía aumentó de 17% a 27%.

Ante este panorama político, el Movimiento de Participación Popular, MPP, que integra el Frente Amplio, anunció que lanzará una campaña pública de apoyo al mandatario haciendo conocer sus realizaciones.

En tanto, el vicepresidente Danilo Astori, de un sector más moderado dentro de la heterogénea coalición, ha manifestado su preocupación.

"Estamos ante una situación importante, grave, crítica como se ha dicho, yo creo que es la palabra justa" dijo a la prensa.