Rusia guarda un día de luto por las víctimas del naufragio de un barco crucero mientras los buzos siguen buscando cadáveres en las profundas aguas de un embalse del río Volga.

Hasta el martes por la mañana la cifra de muertos se reportó en 63 pero 64 personas permanecen en calidad de desaparecidas. Las esperanzas de encontrar más sobrevivientes del accidente se desvanecen.

El crucero de 55 años y de dos pisos llevaba a 208 personas al momento de hundirse el domingo, una sobrecarga de aproximadamente 75% de lo permitido pero las autoridades aún tienen que determinar si eso fue un factor determinante en el accidente.

Los investigadores dijeron que, de acuerdo con los sobrevivientes, el bote se inclinó a estribor cuando hacia un viraje y sufrió problemas mecánicos incluso antes de salir del poblado de Bulgar con destino a Kazan, aproximadamente 750 kilómetros (450 millas) al este de Moscú.