Las reservas internacionales de China aumentaron a casi 3.200 millones de dólares mientras Beijing intervino en mercados de divisas para controlar el yen pese a las promesas de permitir mayor flexibilidad.

Las reservas aumentan al momento en que Beijing adquiere moneda de reserva internacional para contrarrestar la creciente presión sobre el tipo de cambio del yen debido a la afluencia de inversiones e ingresos por exportaciones. Washington y otros socios comerciales se han quejado de que estos controles han incrementado el multimillonario superávit de intercambio de China y podrían obstaculizar una recuperación de la economía global.

Las reservas aumentaron 30,3% durante un año para alcanzar los 3.197,5 millones de dólares para finales de junio, dijo el Banco Central en un reporte trimestral publicado el martes. Esto representa un incremento de 157.000 millones de dólares en los últimos tres meses.

Washington y otros gobiernos aseguran que el yen sigue infravalorado, lo que da a los exportadores chinos una ventaja desleal y afecta a la competencia extranjera en un momento en que otras economías necesitan crear empleos en medio de una débil demanda global.

Algunos legisladores estadounidenses buscan que China sea sancionada en caso de que Beijing se niegue a actuar. La presión por tales acciones disminuyó cuando ambos gobiernos trabajaron en conjunto para terminar con la crisis global pero ha revivido mientras el comercio se recupera.

El año pasado, Beijing prometió que permitiría una mayor flexibilidad en el tipo de cambio pero los analistas esperan que el yen aumente solamente de 3 a 5% frente al dólar en un año.

En un informe emitido en febrero, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos se quejó de que el ritmo de revalorización era demasiado lento y dijo que requería mayor rapidez.