A medida que más de 2.000 nadadores, clavadistas y jugadores de waterpolo van llegando a Shangai esta semana para el mundial de natación, los equipos están tomando precauciones contra la posible amenaza de comer carne china contaminada.

Australia espera eliminar totalmente esa posibilidad ya que embarcará toda su carne y evitará todos los productos porcinos, mientras que otros equipos planean comer únicamente en hoteles acreditados por la FINA, la organización mundial de la natación.

El uso de esteroides ha sido vinculado a la crianza de ganado vacuno y porcino en China y un estudio reciente de un laboratorio acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) en Colonia, Alemania, halló que 22 de 28 viajeros que regresaban de China habían dado resultados positivos para la presencia de niveles reducidos de clenbuterol.

Clenbuterol está en la lista de sustancias prohibidas de la WADA como agente anabólico que fortalece los músculos y quema la grasa, y los deportistas cuyas pruebas den positivo pueden enfrentar suspensiones de hasta dos años.

El dopaje es una cuestión delicada en estos campeonatos. Cabe la posibilidad de que el destacado nadador brasileño César Cielo sea autorizado a defender sus títulos en 50 y 100 metros estilo libre pese a haber dado positivo a la sustancia prohibida furosemida, ya que todavía está pendiente una apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo.

El mundial comienza el sábado con clavados y las pruebas de natación a partir del 24 de julio.

El español Alberto Contador dio positivo a clenbuterol camino de la victoria del Tour de Francia el año pasado. Atribuyó ese resultado a carne contaminada y la federación española de ciclismo aceptó su explicación, aunque todavía espera un fallo definitivo del Tribunal.

"No se puede controlar todo lo que uno come en el mundo", afirmó el director ejecutivo de FINA, Cornel Marculescu, a la Associated Press recientemente desde Shangai. "Probablemente el precio será consumir mayormente en el hotel".

De todos modos, Australia decidió alojar a su delegación en un hotel con un gerente australiano.

"Toda nuestra carne provendrá de Australia", anunció el director de los entrenadores Leigh Nugent la semana pasada. "Y no comeremos ningún producto porcino".