El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, anunció hoy que el próximo viernes recibirá a representantes de grupos campesinos, obreros y pobladores como parte del diálogo nacional que inició el sábado pasado.

El gobernante dijo en una reunión del Consejo de Ministros, que él preside los martes, que continuará dialogando con diversos sectores, aunque haya algunos grupos, que no identificó, que no quieren ese tipo de encuentros que auspicia el Ejecutivo.

Agregó que el viernes el diálogo será "con los sectores obreros, campesinos y pobladores", aunque "lamentablemente hay gente que no quiere que se dialogue".

"Pero ahí que sigan, porque a nosotros como Gobierno sí nos interesa (dialogar) para poder conocer los problemas que la población siente, como las reglas que deban de cambiarse, por ejemplo", subrayó Lobo.

Según indicó, "la segunda ronda del Gran Diálogo Nacional -que de hecho inició en 2010- se realizará una vez por semana, evacuando así los diferentes planteamientos de cada sector representativo del país".

El sábado pasado el presidente se reunió con representantes de los cinco partidos políticos legalmente constituidos y de una media docena de movimientos de izquierda afines al expresidente Manuel Zelaya, quien coordina el Frente Amplio de Resistencia Popular (FARP) y también participó en el encuentro.

Asistieron además el presentador de televisión Salvador Nasralla, quien promueve la creación del Partido Anticorrupción, varios ministros del Gobierno y representantes del Tribunal Supremo Electoral.

La reunión del sábado pasado se centró en problemas económicos, sociales y la eventual instalación de una Asamblea Nacional Constituyente, lo que promueven Zelaya y los nuevos movimientos de izquierda que han surgido tras el golpe de Estado del 28 de junio de 2009 que derrocó a ese ex gobernante.

Los diversos sectores que participen en el diálogo, según Lobo, tendrán una copia de los planteamientos que presente cada uno y después el gobernante enviará un resumen de todo al Parlamento para su discusión y aprobación, si fuera el caso.

Con los representantes de los sectores políticos hubo consenso en la necesidad de resolver los problemas de inseguridad, desempleo, pobreza, mala educación y la necesidad de producir más alimentos, mientras que en lo que respecta a una Constituyente las opiniones están divididas.