La Federación Agraria Argentina expresó hoy "gran preocupación" por las "penurias" que padecen unos 50.000 productores de cerdos debido a la importación de porcinos desde Brasil al calor de una "mala política" del Gobierno de Cristina Fernández.

La situación ha llegado a tal punto que "no se descarta" que los productores argentinos "terminen controlando el ingreso de carne de cerdo de Brasil" en zonas de transporte de mercancías entre ambos países, subrayó el presidente de la patronal, Eduardo Buzzi, a radios locales.

"Al sustituir nuestra producción porcina por la carne brasileña estamos afectando a 50.000 productores y a 41.000 empleados", remarcó.

"Estamos muy preocupados porque el proceso electoral (hacia las presidenciales de octubre próximo) y la Copa América" de fútbol, que se disputa en Argentina desde comienzos de mes, "quitan de la agenda pública problemas muy serios como éste", se lamentó.

Buzzi sostuvo que la política y las regulaciones del Gobierno han permitido que aparezca "una suerte de chancho-ducto" por el que la carne porcina brasileña ingresa a Argentina, en referencia a carreteras y pasos que unen a los dos países.

"Resulta que cuatro industriales resuelven traer carne de cerdo de Brasil y nadie dice nada", matizó el dirigente a la emisora de radio LT10.

"Para colmo, la presidenta (Fernández) se monta en el verso del 'cerdo para todos'", ironizó en referencia al plan lanzado hace unos meses por la mandataria para la provisión de carne porcina a precios más baratos para el consumo popular.

El presidente de la Federación Agraria, una de las cuatro grandes patronales agropecuarias de Argentina, negó que el plan "cerdo para todos" beneficie a la población y volvió a criticar las regulaciones que desde 2006 fijan cupos a la exportación de trigo, maíz y carne de vacuno.

"No puede ser que por un camión que recorrerá los barrios de Buenos Aires se perjudique toda la producción argentina de la carne porcina. Los consumidores pagan cada vez más caras las mercaderías y los productores nos fundimos. Este es el esquema al que nos fueron llevando en los últimos años", puntualizó.

Insistió en que la política gubernamental "hace que baje el precio de los cerdos argentinos y los industriales ganan más: este es un negocio de ocho cadenas de hipermercados y quince o veinte grandes frigoríficos".

Las patronales agropecuarias argentinas, que reúnen a unos 290.000 productores, están en conflicto con el Gobierno desde 2008, cuando el Parlamento debatió un proyecto oficial de impuestos móviles a las exportaciones de granos, iniciativa que finalmente fracasó.

En lo que va de este año, Fernández ha lanzado planes de provisión a bajos precios de "milanesas" (filetes empanados), pescado y cerdo, todos con el lema "para todos", y en último caso con un comentario sobre las supuestas "propiedades afrodisíacas" de la carne porcina.

El mes pasado, la mandataria puso en marcha el plan "televisión para todos" que incluye líneas de créditos para la compra de aparatos de tamaño mediano fabricados en el país.