El primer ministro francés, François Fillon, insistió hoy en que la implicación del sector privado en el nuevo plan de salvamento financiero de Grecia tiene que hacerse sobre una base "voluntaria" y mediante el "diálogo".

"Debe hacerse bajo la forma de diálogo, de forma voluntaria" porque si la forma en que se implica el sector privado en el plan fuera considerada como una suspensión de pagos, eso "podría generar una nueva crisis financiera", advirtió Fillon en una entrevista a la emisora de radio "Europe 1".

No hizo referencia directa al estado de las discusiones en torno a la propuesta lanzada por el Ejecutivo francés y las entidades financieras del país, por el que éstas se comprometían a reinvertir cuando venzan hasta el 70% de los títulos de deuda griega que tienen en sus carteras.

Una iniciativa que ha quedado un poco de lado después de que las agencias de calificación hayan señalado que ese plan sería equiparado a una suspensión de pagos de Grecia.

En cualquier caso, Fillon se mostró optimista porque las soluciones avanzan "progresivamente" ya que se ha conseguido crear un fondo de 440.000 millones de euros que, por otra parte, "si hay que alimentarlo más, lo alimentaremos".

"Al contrario de una idea asentada, Europa se ha reforzado con cada una de sus crisis", sentenció el primer ministro, antes de reconocer que ahora "la cuestión es Grecia" que "está en una situación financiera catastrófica por las faltas y los errores que cometió".

Más allá del caso griego, consideró que "todos los Estados europeos deben esforzarse para reducir la deuda pública" y defendió la idea de su Gobierno de "constitucionalizar" la regla del equilibrio de las finanzas públicas.

A ese respecto, criticó la negativa de la oposición socialista a aceptar esa reforma constitucional -cuyo voto es imprescindible para que salga adelante- y afirmó que "los socialistas se van a ver confrontados a su responsabilidad".