El subsecretario de Estado de EE.UU. para América Latina, Arturo Valenzuela, afirmó hoy que su país "ve con buenos ojos" los esfuerzos de Honduras para superar la crisis, pero advirtió que cualquier cambio constitucional debe hacerse "dentro del marco de la ley".

"Vemos con buenos ojos los esfuerzos que han hecho los hondureños por tratar de superar la crisis, pero también tienen ahora mucho que hacer, como bien lo dice también la Comisión de la Verdad", dijo Valenzuela en entrevista con varios medios en español.

Preguntado sobre los esfuerzos del Gobierno de Tegucigalpa por entablar un diálogo para una eventual Asamblea Nacional Constituyente, el diplomático insistió en la necesidad de que los hondureños recurran a los "mecanismos" apropiados.

"Si se van a hacer cambios constitucionales en Honduras, tendrán que buscar mecanismos para hacer cambios constitucionales. Obviamente que eso se tiene que hacer dentro del marco de la ley y de la Constitución", enfatizó Valenzuela, quien dejará el cargo este próximo viernes para regresar al mundo académico.

Valenzuela insistió en que la crisis en Honduras, desatada tras el golpe de Estado contra el entonces presidente Manuel Zelaya el 28 de junio de 2009, dejó importantes lecciones para la región, porque "a esta altura no se puede aceptar un golpe de Estado en América Latina".

"Creo que lo que estamos viendo es muy positivo en Honduras", subrayó Valenzuela, al elogiar la "valiosísima labor de la Comisión de la Verdad", coordinada por el ex vicepresidente guatemalteco Eduardo Stein, y cuyo informe incluye más de 80 propuestas.

Valenzuela señaló que ese informe, divulgado el jueves pasado por la Comisión de la Verdad y Reconciliación, determinó que hubo un golpe de Estado que sacó del poder a Zelaya "sin el debido proceso".

Zelaya fue detenido en su casa y expulsado del país tras una operación militar que contó con la venia del Congreso y la Corte Suprema en Honduras.

El golpe se llevó a cabo en unos momentos en que Zelaya intentaba, en busca de un segundo mandato, realizar una consulta popular para reformar la Constitución, desoyendo las prohibiciones legales.

El presidente hondureño, Porfirio Lobo, inició hoy un diálogo con diversos sectores políticos del país para una eventual Asamblea Nacional Constituyente, aunque reiteró que entregará el poder el 27 de enero de 2014, cuando concluya su mandato.