El presidente de Siria Bashar Assad no ha demostrado ser un líder legítimo, dijo Estados Unidos el martes, casi dos meses después de que el presidente Barack Obama le llamase a guiar a su país a una transición democrática o dejar el poder.

Al respaldar la declaración de la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton acerca de que Assad "ha perdido legitimidad", el gobierno de Obama se acercó más a declarar su deseo de un cambio de régimen en Siria.

"El presidente Assad no es indispensable", dijo el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney en declaraciones a la prensa. "Nosotros lo exhortamos a encabezar esta transición. El claramente no lo ha hecho, y ha perdido legitimidad al negarse a guiar la transición".

Las declaraciones se dan tras el ataque de una turba enfurecida contra la embajada estadounidense y la residencia del embajador en Siria el lunes.

Pero Carney dijo que Assad "probó que no iba a guiar esta transición" con las acciones de su gobierno contra manifestantes pacíficos en meses recientes. Dijo que los asesinatos y arrestos han continuado pese al inicio de un diálogo con algunos miembros de la oposición.

Mientras tanto, el Departamento de Estado reportó que la embajada estadounidense en Damasco estaba de nuevo en funciones y que los funcionarios consiguieron trabajar con las autoridades sirias para mejorar la seguridad. Se hicieron reparaciones en ventanas y cámaras, y la cancillería devolvió una bandera estadounidense que había sido tomada por los manifestantes.

"Las cosas están mejorando en ese frente", dijo la portavoz Victoria Nuland. "Nosotros pensamos que ahora hay mejor atención a nuestra seguridad".

Nuland le dio crédito a las autoridades sirias por incrementar las medidas de seguridad fuera de la embajada y la residencia del embajador, y por arrestar a seis personas en conexión con los acontecimientos del lunes.