Perú esperaba el miércoles los partidos del Grupo B para conocer su rival y su sede de cuartos de final, pero su técnico Sergio Markarián ya había elegido contrincante: los arbitrajes de la Copa América.

El entrenador uruguayo continuó sus críticas a la labor del brasileño Salvio Fagundes, que el martes arbitró la victoria de Chile 1-0 sobre Perú, y las extendió al sistema de designación de árbitros de la Conmebol.

"No estoy contra Fagundes", dijo Markarián, que aclaró que hablaba en su nombre y no de la federación peruana. "¿Qué hace que Fagundes sea programado nuevamente después del error que cometió en el partido Argentina-Colombia? Si la comisión técnica me cita y me lo explica... quizás tengan la explicación".

Tras el partido del martes, Markarián se refirió un par de veces a la jugada del encuentro por el Grupo A en que el defensor argentino Nicolás Burdisso cometió una clara falta en el área sobre el colombiano Adrián Ramos. Fagundes dio ley de ventaja porque la pelota le quedó a Dayro Moreno, que falló un gol cantado con el arco argentino vacío.

Para Markarián, fue un error arbitral a favor de un equipo "grande" que debería haber impedido que Fagundes volviera a ser designado en esta Copa.

"No estoy hablando mal del señor Fagundes, por favor, puedo entender que él tenga una visión diferente del juego", dijo, luego de criticar la amonestación a su defensor Aldo Corzo a los 13 minutos del encuentro contra Chile.

"Que me expliquen las autoridades... cómo se vuelve a programar (a un árbitro), después de un error de ese tipo, tranquilamente", siguió. "O capaz que hubo una sanción y no la conocemos. O capaz que hubo una conversación y no la conocemos".

"Cuando se convalida una cosa de ese tipo, ¿qué se le está diciendo? ¿Cuál es el mensaje?", siguió el uruguayo. "'Por este camino vas bien': ése es el mensaje. Si ése es el mensaje, tiemblo".

Perú ya estaba clasificado antes de su último partido por el Grupo C, pero con la victoria de Uruguay 1-0 sobre México terminó tercero y esperaba los partidos del miércoles para saber si enfrentaría al primero del Grupo A, Colombia, o al del B, aún sin definir entre Brasil, Paraguay, Ecuador y Venezuela.

Tras la desazón que causó la derrota contra Chile en el último aliento, el cuerpo técnico decidió no regresar directo al hotel, sino ir a cenar para recuperar el buen ánimo del plantel.

El equipo entrenará el jueves una vez más en Mendoza, su base desde el inicio del certamen, para probablemente viajar por la tarde a su siguiente sede. Las opciones eran Córdoba — donde Colombia espera rival para el sábado — y La Plata, donde se jugará el domingo.

"Creo que le hemos ganado al descreimiento", dijo Markarián, que se mostró satisfecho por los avances demostrados por su selección en el certamen y señaló que espera llegar lo más lejos posible para "descubrir cosas" sobre su plantel.

"Aun perdiendo veo cosas y esas cosas sirven", recalcó, al recordar que su meta principal son las eliminatorias mundialistas de Sudamérica.

Aunque pidió contestar sólo una pregunta sobre cada uno de los temas polémicos, Markarián también continuó la otra queja que había iniciado la noche anterior: sobre los opinadores que lo etiquetan de defensivo.

Tras criticar a los jugadores y técnicos que se quejan de los equipos que defienden con dos líneas de cuatro — "como si jugar con dos líneas de cuatro fuera el diablo"_, el técnico ironizó: "Va a llegar un momento que va a haber que preguntarle al rival: '¿Che, como querés que te marque?'''.

De hecho, bromeó que en caso de que el próximo rival de Perú sea Colombia consultará al entrenador Hernán Darío Gómez su preferencia: "Lo voy a llamar a Bolillo hoy y le voy a preguntar cómo quiere que juegue".