El expresidente de Uruguay Julio María Sanguinetti reconoció hoy la mejora del sistema democrático en América Latina, aunque alertó de su "fragilidad" y de los "riesgos" que suponen el "cesarismo" y el "populismo".

Además, colocó la calidad en la educación como el "mayor problema" social y económico de la región, al que, en su opinión, se "deberían volcar todos los esfuerzos" para que el crecimiento económico que registra Latinoamérica "se transforme en desarrollo".

Sanguinetti se manifestó así durante su participación en la "III Semana Iberoamericana: La experiencia de la empresa española en América Latina", seminario que organiza la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander, en el norte de España.

En su intervención, el expresidente uruguayo dijo que América Latina se encuentra en un periodo de auge caracterizado por los "grandes precios" de las materias primas y de los alimentos, la "gran fluidez" de moneda y el crédito barato.

Citó como "factor determinante" de esta situación económica la demanda asiática, que repercute especialmente, según explicó, en el cono sur del subcontinente latinoamericano.

Sanguinetti consideró que la "traducción" política de esta situación "es buen humor y facilidades para los gobiernos", con un clima de reforzamiento del sistema, aunque también advirtió de cuando se combina democracia con la bonanza económica "nace enseguida el hijo espúreo, que es el populismo".

A este "riesgo" que, a su juicio, corren las democracias latinoamericanas, Sanguinetti sumó el "peligro latente" que supone el "cesarismo", fruto de las reelecciones planteadas 'ad hoc' para un presidente, "porque los pueblos han pasado a ser reeleccionistas".

"Tenemos una democracia que hoy se muestra mejor, pero que sigue teniendo esas fragilidades que vienen de las rupturas sociales", advirtió el histórico dirigente del Partido Colorado uruguayo, quien recordó que "crecimiento económico no quiere decir desarrollo".

Aunque el crecimiento económico en América Latina "es incuestionable" y Sanguinetti reconoció un descenso de la pobreza, alertó de que "no ha habido mejorías sustanciales" en la redistribución de los ingresos y que, incluso, se han producido "retrocesos" en Brasil, el país "más desigual", apostilló.

El que fuera presidente uruguayo entre 1985 y 1990, y entre 1995 y 2000, situó en el "nudo de todos los problemas sociales" en Latinoamérica el "rendimiento en la calidad del gasto educativo", que, a su juicio, "sigue siendo la madre de todas las batallas" y "que no solo se resuelve con dinero".

"Están fracasando las metodologías, está fracasando la comunidad educativa, está fracasando la organización, está fracasando la dirección", subrayó Sanguinetti, quien censuró la instalación de "criterios permisivos" que "van a condenar" a los niños de los hogares más deprimidos.

Aunque reconoció la "gran mejora" que se ha producido en la cobertura escolar en América Latina, que en la mayoría de los países alcanza al "cien por cien" de la población, el expresidente insistió en que "eso no quiere decir calidad" e incidió en las "fragilidades" que tienen los sistemas educativos en la región.

"Este es el nudo fundamental, al cual deberían volcar todos los esfuerzos para que este crecimiento se transforme en desarrollo", defendió Sanguinetti, quien opinó que América Latina tiene una sociedad "que ha hecho esfuerzos", aunque "todavía requiere mucha madurez". EFE

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