Samuel Sánchez, jefe de filas del Euskaltel, ha destacado en la primera jornada de descanso en el Tour de Francia que aunque ve lejos el podio "lo importante es mantenerse en pie" después de una semana marcada por las caídas, y señaló que el favorito número uno es Alberto Contador.

"Estoy donde quería pero con 1:20 minutos de más, pero vamos a mirar hacia arriba, prefiero estar como estoy y no estar viendo el Tour en casa. Mantenerse en pie es una victoria", comentó "Samu" como resumen de la primera semana de carrera.

El campeón olímpico, a 2:36 minutos de Evans, primer favorito, y a 5 minutos del líder, no se incluyó en la lista de candidatos al podio, pero sin embargo mantiene intactas sus ilusiones de ganar una etapa.

"El podio sigue estando muy lejos, pero aún no hemos pasado los Pirineos y los Alpes. El objetivo principal sigue siendo conseguir una victoria, a partir de ahí lo que consiga será bienvenido. Lo que quiero es levantar los brazos en una meta", señaló.

Ante la hora de la verdad del Tour, que llegará el próximo jueves con la primera etapa en Pirineos con final en Luz Ardiden, Samuel Sánchez cree que los favoritos saldrán a escena para perfilar el podio final de París. Analizó a sus rivales.

"A Cadel Evans le veo muy bien, va muy atento y tiene ventaja, y también a los hermanos Schleck, que además tienen un buen equipo. No nos podemos olvidar tampoco de Basso, Kloden y claro, de Alberto Contador. A todos ellos los veo muy bien", señaló.

Entre todos ellos, dejó pocas dudas de quién es el principal candidato.

"Contador es el favorito número uno, tiene seis carreras grandes en su palmarés y muchas veces se ha enfrentado a situaciones más difíciles que esta", comentó.

El corredor asturiano señaló que el Tour será para el que menos falle y que le corresponde a Contador al papel de atacar. "Eso supondrá ver espectáculo, será un Tour bonito, pero vamos a ver cómo responden los demás", dijo.

Respecto a su equipo, Samuel se mostró satisfecho con el trabajo de todos sus compañeros y lamentó las bajas producidas por las caídas.

"En todas las etapas con peligro hemos estado delante y hemos hecho lo que teníamos que hacer, estamos muy satisfechos. La pena ha sido perder a dos compañeros, Amets Txurruka e Iván Velasco, pero el ciclismo no tiene compasión ni entiende de nombres. Parece que tenemos una mano negra. Ya tenemos dos clavículas rotas en este Tour", explicó.

Las caídas han sido protagonistas hasta la novena etapas. La explicación la encuentra el líder del Euskaltel en que todos "quieren ir delante y hay nervios. Solo al pasar por la pancarta de 3 kilómetros estamos tranquilos. Luego trabajan los equipos de los esprinters. Siempre hay peligro, todos quieren evitar caídas pero entramos en las calles a 70 por hora".

Samuel admitió que "hay miedo en el pelotón". Según explicó, los veterano más que los jóvenes, ya que éstos corren de otra manera, no piden paso, dan frenazos.

"Esto provoca broncas, pero hay que tener caballerosidad y si te piden paso hay que dejar pasar. No hay una lista negra en el pelotón para los que no se comportan adecuadamente, pero sabemos quien puede provocar algún problema", manifestó.

Para evitar accidentes, Samuel comentó algunos aspectos que podrían ayudar a reducir el número de caídas.

"¿Tomar medidas?. Todos queremos que lleguen cuanto antes. Hay que buscar carreteras con escapatorias, sin alambradas, para que no pase lo de Hoogerland, calzadas con arcenes, que no haya setos centrales. Este año el problema es que no hubo prólogo, no hubo diferencias y mucha gente quería ir de líder, entonces se arriesga más", señaló.

Sobre el atropello que sufrieron el pasado domingo el español Juan Antonio Flecha y el holandés Johnny Hoogerland por parte de un vehículo de carrera, Samuel destacó que hay que tomar medidas serias para evitar lo que pudo ser una catástrofe

"Los vehículos de carrera deben concienciarse para no llevarse por delante a los ciclistas. Hoogerland se pudo matar si en vez de herirse en las piernas sufre un corte en la yugular", concluyó.