Los enviados del Cuarteto para Oriente Medio se reunirán el lunes en Washington a petición de la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, para tratar de desbloquear las negociaciones entre israelíes y palestinos antes de septiembre.

La reunión del Cuarteto (EEUU, Rusia, la Unión Europea y la ONU) tiene el objetivo de redactar una declaración que sirva de marco para que israelíes y palestinos vuelvan a la mesa de negociación.

Los enviados, entre los que se espera que se encuentre la propia Ashton, "se reunirán y compararán notas sobre dónde nos encontramos, para tratar de trazar un camino hacia delante", dijo el viernes la portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Victoria Nuland.

La agencia federal ha ofrecido escasos detalles sobre la cita y no ha confirmado por el momento la presencia de la secretaria de Estado, Hillary Clinton.

Por su parte, Ashton ha indicado que quiere enviar "una señal fuerte" a ambas partes antes de septiembre, cuando Palestina prevé pedir a la Asamblea General de la ONU su "aceptación" como miembro de pleno derecho en base a las fronteras de 1967, es decir, con Gaza y los territorios ocupados de Cisjordania y Jerusalén Este.

La alta representante europea de Política Exterior opina que el Cuarteto debe aprovechar el discurso que pronunció el presidente de EEUU, Barack Obama, el pasado 19 de mayo, en el que dio propuso que las negociaciones se reanuden tomando como base esas fronteras de 1967, pero con las modificaciones que se acuerden.

La UE mantiene esa misma posición desde hace tiempo, pero Israel ha rechazado tajantemente esta propuesta.

En cuanto al plan del liderazgo palestino para declararse como Estado, Estados Unidos considera que no será "de ayuda" y no llevará a una "paz duradera", tal y como subrayó Nuland el viernes.

Washington también difiere de Israel en otro tema clave, el de sus asentamientos en la franja de Gaza, cuya legitimidad "no reconoce" y que recomienda "evitar", porque se trata de "provocaciones y acciones que perjudicarán el resultado de las negociaciones".

Los ex primer ministros Ariel Sharón y Ehud Olmert se han comprometido con la Casa Blanca a frenar la práctica de la expropiación de tierras, mientras que Netanyahu también hizo pública tras llegar al Gobierno su intención de no construir nuevos asentamientos ni hacerse con tierra para ellos.

No obstante, el viernes los medios israelíes revelaron que Israel había confiscado 19 hectáreas de tierra palestina de la localidad cisjordana de Karyut, al norte de Ramala, para legalizar la incipiente colonia judía de Hayovel.