La reforma migratoria será el tema que centre los debates de la cumbre hispana de dos días que empieza este lunes en la Casa Blanca.

Adicionalmente, el Dream Act, la reforma al sistema educativo, el acceso al cuidado de salud y la protección de los derechos civiles constan en la agenda que desde entre lunes y martes serán debatidos por líderes hispanos y funcionarios de la administración Obama.

En efecto, la Casa Blanca será la anfitriona de la conferencia de política para los hispanos informó a AOL Latino el Instituto Nacional para Políticas Latinas (NILP por sus siglas en inglés) con sede en Nueva York.

La cumbre (Hispanic Policy Conference) reúne a líderes comunitarios y oficiales electos de todo el país con miembros del gabinete y del gobierno federal para "una serie de sesiones interactivas y conversaciones sustantivas sobre los esfuerzos del gobierno y lo que significan para la comunidad hispana", destaca la información.

El formato de la conferencia está diseñado para ofrecer la oportunidad a los participantes de poder compartir con el mayor número de funcionarios que están directamente relacionados con decisiones de política que interesan a la comunidad hispana, agrega la información.

Este lunes la conferencia empieza con sesiones plenarias y dinámica de grupos en la Casa Blanca y mañana las deliberaciones tendrán lugar en el Departamento de Salud y Servicios Humanos donde los participantes podrán decidir las prioridades y establecer el rumbo del diálogo.

La Casa Blanca adelantó que la cumbre abordará los esfuerzos del presidente Barack Obama por "arreglar el sistema de inmigración para que cumpla con las necesidades económicas y de seguridad de nuestra nación".

Quienes no puedan asistir a la conferencia, podrán seguir en vivo las sesiones plenarias y el día completo de sesiones de trabajo a través del sitio www.whitehouse.gov / live.

Según el Censo 2010 los hispanos suman más de 50 millones, lo que representa el 16 por ciento de la población de Estados Unidos y en consecuencia una importante cuota electoral que de una u otra forma el gobierno quiere acercar con miras a las elecciones presidenciales del 2012.

Obama sabe que hay temas cruciales en los que su administración está en deuda con la comunidad hispana, principalmente su oferta de concretar una reforma migratoria. Por esa razón, la cumbre de dos días es vista como un acto preparatorio de acercamiento a los hispanos; el presidente Obama ha confirmado que presidirá en la conferencia del Consejo Nacional de La Raza (NCLR) que se celebrará en Washington, D.C. entre el 23 y el 26 de julio.

No obstante, un grupo importante del liderazgo hispano a nivel nacional ha criticado al presidente Obama por no mostrarse lo suficientemente abierto a los hispanos.

El mes pasado el presidente no asistió por tercer año consecutivo a la conferencia anual de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO) esta vez celebrada en San Antonio. Obama asistió en 2008 como candidato y prometió a la organización regresar como presidente.

Líderes de NALEO cuestionan principalmente el compromiso de Obama con la reforma migratoria señalando que durante su administración, las deportaciones aumentaron inclusive sobre los índices de las administraciones republicanas, y por otro lado dicen, intensifica actividades para captar el voto hispano.

Hace una semana la encuestadora Gallup mostró resultados potencialmente letales para las posibilidades de reelección del presidente Obama.

El apoyo de Obama entre los hispanos se redujo casi un tercio en los últimos 18 meses, por debajo del 73 por ciento con el que contaba en diciembre de 2009 al 52 por ciento en junio de 2011.

AOL NOTICIAS

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