Una serie de ataques en Afganistán provocó la muerte de tres soldados de la OTAN, un funcionario del gobierno afgano y tres policías, informaron funcionarios.

Por otro lado, los insurgentes mataron a seis desminadores afganos secuestrados la semana pasada junto con otros 26 en la provincia sudoriental de Farah, informaron las autoridades.

Se recuperaron los cuerpos de cinco de los desminadores desaparecidos,y autoridades locales pudieron confirmar que al menos uno más fue asesinado, informó el subjefe de la policía de Farah, Mohammad Ghaws Malyar. Todos los muertos habían sido decapitados, dijo.

Los 32 miembros de un equipo afgano privado de desminadores fueron secuestrados el 6 de julio cuando se dirigían a laborar. Dos han sido liberados con la ayuda de líderes tribales locales, dijo Malyar.

Una bomba colocada en un camino de la provincia sureña de Helman mató a un soldado danés que patrullaba, mientras que otros dos soldados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte murieron en ataques de los insurgentes en el sur y este del país, informaron la OTAN y el gobierno danés.

La alianza atlántica no especificó las nacionalidades de los otros dos fallecidos.

Las muertes más recientes aumentan a 15 el número soldados extranjeros que han fallecido en Afganistán en julio. En lo que va del año, 286 tropas de la OTAN han muerto en territorio afgano.

Mientras que en el noroeste, un funcionario de alto rango del gobierno de un distrito afgano murió por la detonación de una bomba colocada al lado de una carretera cuando se dirigía a su oficina. El funcionario aparentemente era el blanco del atentado.

La bomba fue detonada a distancia justo en el momento en que pasaba el vehículo donde iba Mohammad Dawood, jefe del distrito de Muqur, en la provincia de Badghis.

Dawood murió en el lugar y otras cuatro personas que viajaban con él resultaron heridas, dijo Sharafuddin Majidi, un vocero del gobierno provincial.

Nadie se responsabilizó del ataque, pero fue del tipo de los efectuados por extremistas contra funcionarios vistos como colaboradores de las fuerzas internacionales en el país.

Y en la volátil ciudad sureña de Kandahar, una bomba colocada al lado de una carretera mató a tres policías, informó el general Abdul Raziq, jefe de la policía local.