La aerolínea Lufthansa comenzará a utilizar biocombustible en uno de sus aviones a partir de la próxima semana y durante un periodo de prueba de seis meses, comunicó hoy la aerolínea alemana.

El vuelo de Lufthansa LH013 despegará el próximo viernes del aeropuerto de Hamburgo rumbo a Fráncfort, lo que convertirá a la compañía en la primera aerolínea del mundo en introducir biocombustible en el tráfico aéreo comercial durante un periodo de prueba tan prolongado.

El Airbus A-321 realizará cuatro vuelos diarios de ida y vuelta entre Hamburgo y Fráncfort, en los que uno de los motores será alimentado con combustible convencional y el otro con una mezcla de queroseno y biocarburante.

El objetivo es evaluar el impacto del uso del biocombustible en el proceso de mantenimiento y la vida útil de los motores.

"Durante seis meses se reducirán las emisiones de CO2 en 1.500 toneladas", señaló la aerolínea.

El avión sólo puede repostar en Hamburgo, donde se encuentra almacenado el biocarburante de fabricación finlandesa.

El coste de las pruebas asciende a 6,5 millones de euros, de los cuales el gobierno federal aportará un total de 2,5 millones en el marco de un programa de investigación.