Parece que Argentina cambia de nombres y de táctica, pero en la nueva estrategia Lionel Messi no saldría muy favorecido.

Si se cumplen las variantes que haría el técnico Sergio Batista para el partido del lunes ante Costa Rica en Córdoba por la Copa América, el atacante del Barcelona español volvería a formar parte de una orquesta en la que no sería el director sino uno más.

Batista dijo que cambiaría de posición a Messi, quien debería bajar unos metros para participar de la creación del juego.

Y si recibe atrás, eso le restaría peligrosidad a la hora de hacer valer su maravillosa gambeta en los metros finales.

Batista siempre dejó en claro que armaría un equipo que juegue alrededor de Messi. Y aunque la intención estuvo, esa idea no se plasmó en los hechos en los empates 1-1 con Bolivia y 0-0 ante Colombia, en los que la Pulga se las tuvo que arreglar solo.

Para jugar ante Costa Rica, Batista desplegaría a dos volantes de contención en lugar de tres. Ahora pondría a Javier Mascherano y Fernando Gago, que saldría por primera vez como titular, y al banco irían Esteban Cambiasso y Ever Banega.

Y el técnico ensayaría con un ataque nuevo con Gonzalo Higuaín como centrodelantero y con Angel Di Maria y Sergio Agüero en los extremos.

La limpieza en la ofensiva incluyó a Carlos Tevez, Ezequiel Lavezzi. Messi, por su parte, dejaría de ser el supuesto nueve, que en realidad nunca fue pues solía tirarse atrás para buscar una pelota que no le llegaba.

Ahora Messi haría de enlace, formando una especie de rombo con sus compañeros de ofensiva.

Es decir, Messi es el que tendría que abastecer a sus compañeros, cuando muchos piden que sea al revés.

Si la idea de Batista es que Argentina juegue como el Barcelona, ese cambio no sería el adecuado.

En Barcelona, Xavi es el referente de juego y no Messi. Y Xavi, junto con Andrés Iniesta, son los que se cansan de buscar a Messi para cause estragos en las defensas.

Messi, quien además de estar lejos de su nivel luce a veces deprimido, quizás pueda asociarse con Agüero, con el que dio muestras de entenderse las veces que jugaron juntos.

Pero a Messi le falta, por ejemplo, alguien que hable su mismo idioma con la pelota, como Javier Pastore, quien aún no debutó en la copa.

El ex técnico de Argentina Diego Maradona, quien dirigió a Messi en el Mundial de Sudáfrica 2010, dijo que la Pulga debe "hablar directamente con el técnico y decirle 'escúchame, poné a alguien que me acompañe, que pueda tocar, que podamos hacerle daño al rival'. Porque si no le hacemos daño al rival, a medida que pasan los minutos lo absorben a Lío y se animan a atacar".

"Yo no le voy a armar el equipo a Batista. Y tampoco lo voy a saludar. El tiene un ensañamiento estúpido con Pastore", agregó Maradona, según el deportivo Olé del domingo. "Me parece que Pastore sería un gran socio de Lío".

Argentina tiene la obligación de ganarle a Costa Rica para poder avanzar a los cuartos de final.