Cazas de la OTAN bombardearon el sábado una posición de lanzamiento de misiles que las fuerzas del líder Moamar Gadafi utilizaban para atacar a la población civil en el oeste de Libia, informó la alianza en un comunicado.

Las tropas del gobierno usaban el sitio fuera del puerto de Misrata, bajo control insurgente, para disparar indiscriminadamente contra civiles en la zona, dijo la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

Desde que en febrero comenzó el levantamiento popular contra el gobierno de 42 años de Gadafi, los rebeldes armados que buscan la democracia han tomado gran parte del este del país, donde establecieron un gobierno en la ciudad de Bengasi.

Además controlan la mayor parte de las montañas occidentales de Nafusa y la tercera ciudad más grande de Libia, Misrata.

La guerra civil, sin embargo, ha caído en un estancamiento. Los insurgentes no han logrado hacer avances significativos, incluso con el apoyo de las fuerzas de la OTAN, que bombardean a las de Gadafi para hacer cumplir una resolución de las Naciones Unidas encaminada a proteger a los civiles.

Los rebeldes en Misrata, que luchan para avanzar hacia Trípoli, se han enfrentado con una fuerte resistencia de las fuerzas del gobierno.

El ejército británico aseguró que el viernes frustró un intento de las fuerzas navales de Gadafi de realizar una redada cerca de Misrata. Dijo que un buque de guerra británico en alta mar disparó contra los barcos de las tropas libias.

En otros hechos el sábado, la Organización Internacional para las Migraciones indicó que estaba transportando por aire a unos 2.000 migrantes desamparados de la sureña ciudad libia de Sebha.

El portavoz Jean-Philippe Chauzy señaló que la mayoría de quienes quedaron atrapados en Sebha son inmigrantes procedentes de Chad, un empobrecido país vecino al sur de Libia. Dijo que carecen de dinero o de la salud necesaria de cruzar el desierto hacia su país de origen.

"En realidad son migrantes muy vulnerables — niños, mujeres y ancianos_, muy débiles y enfermos", dijo. "Son quienes no lograron avanzar más hacia el sur, que no lograron pasar de Sebha, porque no tuvieron las fuerzas".

El primero de una decena de vuelos para sacarlos partió el jueves. El último será en una semana más o dos.

Se estima que antes de la guerra ya habría entre 1,5 y dos millones de migrantes en Libia. La OIM ha evacuado a cerca de 150.000 hasta el momento, dijo Chauzy.

Se cree que faltan cerca de 300.000, dijo, ya sea porque no pueden salir o porque han decidido quedarse en lugar de regresar a sus pobres países de origen.