La alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la sudafricana Navi Pillay, se mostró hoy alentada por el reciente acercamiento de posturas entre el Gobierno mexicano y las víctimas del crimen organizado.

"Saludo el diálogo del presidente (Felipe Calderón) con las víctimas de la violencia y sus familiares, y me alienta su promesa de brindar mayor atención a su situación y a la protección de la población", aseguró en una conferencia de prensa para hacer un balance de su visita al país.

Desde que Calderón subió al poder en diciembre de 2006, más de 40.000 personas han perdido la vida en México en la lucha entre los carteles de la droga por el control del territorio y la ofensiva antinarco lanzada por el Gobierno.

"El crimen organizado amenaza al núcleo del Estado y tiene desastrosas consecuencias sobre los derechos humanos", indicó la comisionada ante los medios de comunicación.

Diversos colectivos de víctimas y afectados han denunciado la impunidad reinante sobre las muertes y desapariciones, así como la desatención del Ejecutivo federal y Gobiernos estatales. Otro de los puntos criticados ha sido el mantenimiento de una estrategia puramente militar.

Recientemente, Calderón sostuvo una reunión pública con representantes de las víctimas en la que prometió acercar posturas y tratar de solventar el daño sufrido, aunque se mantuvo en que su plan de acción -con más de 50.000 soldados y 20.000 policías federales desplegados por el país- era el adecuado.

Aún reconociendo el espacio que queda por llenar en materia de protección a periodistas y activistas, mujeres, migrantes e indígenas, "se ha realizado un importante número de avances".

"La reforma constitucional en materia de derechos humanos marca la ruta para ampliar la promoción y protección de los derechos humanos internacionalmente reconocidos por el país", aseveró.

"Guardar y hacer guardar la ley es sólo un aspecto de la seguridad ciudadana. Igualmente, importantes son la prevención, investigación y sanción de los delitos, así como la reparación para aquellas personas que han sufrido tanto", dijo la alta comisionada.

Pillay se manifestó preocupada ante los "crecientes reportes" de violaciones a las garantías individuales y "uso excesivo de la fuerza" por parte de agentes del Estado.

La alta comisionada inició su visita a México el 4 de julio, y se ha entrevistado durante su estancia con el presidente Calderón y sus secretarios de Gobernación (Interior), Defensa Nacional, Relaciones Exteriores, Seguridad Pública y con la fiscal federal.

"El Gobierno de México toma nota de las observaciones iniciales de la alta comisionada, que revisará con toda atención, y reitera su firme compromiso", expresó la Cancillería en un comunicado difundido hoy.

La representante de Naciones Unidas mantuvo también reuniones con los presidentes de la Suprema Corte y la Comisión Nacional de Derechos Humanos, legisladores, autoridades estatales y organizaciones no gubernamentales. Además del Distrito Federal, visitó el sureño estado de Oaxaca.

Se mostró satisfecha de la cooperación de las diversas instituciones y la apertura al monitoreo por parte de su oficina, el siguiente ciclo de su actividad lidiará con la vigilancia de la implementación sobre las recomendaciones proporcionadas, añadió.

Pillay tuvo palabras también para Estados Unidos, principal consumidor de droga en el mundo y reportado como primer vendedor de armas automáticas a México -que van a manos de los carteles de la droga, algo que pidió se remedie.