Las fuerzas paquistaníes recuperaron el sábado el control de varios focos de conflicto en la mayor ciudad del país, donde cinco días de violencia política y étnica dejaron al menos 93 muertos, dijo un funcionario.

Los enfrentamientos en Karachi, una ciudad portuaria de 18 millones de personas en el sur de Pakistán, se sumaron a la inestabilidad política en el país dotado de armas nucleares y aliado de Estados Unidos.

La violencia no sólo representa una nueva distracción para el gobierno, que ya luchaba contra un movimiento insurgente talibán, sino que también socava la debilitada economía del país, pues Karachi es su principal zona de actividad comercial.

La oleada más reciente de violencia es extraordinaria, incluso para los estándares de Karachi, una ciudad que habitualmente presencia más de mil muertes violentas por año, muchas de ellas resultado de asesinatos selectivos vinculados a rivalidades políticas, étnicas y sectarias.

El nuevo conflicto ocurre tras la decisión del partido político más poderoso de la ciudad, el Movimiento Muttahida Qaumi, de abandonar la coalición que gobierna el país y unirse a la oposición.

En algunas zonas de la ciudad los combates llegaron a tal punto que las fuerzas de seguridad recibieron el viernes la orden de dispararle a cualquier hombre armado a la vista.

"Cuatro o cinco casas fueron quemadas en nuestra calle y el fuego fue tan fuerte que nadie pudo apagarlo. Y cada vez que alguien intentaba hacerlo, se producía un tiroteo", dijo Mohammad Kashif, quien pasó gran parte de la semana encerrado en su casa.

Para el sábado por la noche, las autoridades dijeron que más de 150 sospechosos fueron detenidos y que las fuerzas paramilitares y otras unidades de seguridad habían sometido los focos de violencia bajo un "control total".

"Las fuerzas de seguridad se han apoderado completamente de las áreas afectadas y los malhechores han sido arrasados", dijo el mayor Faruk Bilal, un portavoz de las fuerzas.

Muchos de los asesinatos, que comenzaron el martes, parecían relacionados a rivalidades políticas y étnicas, dijeron las autoridades.

Algunos de los principales partidos políticos de Karachi se han formado de acuerdo a líneas étnicas, aunque todos niegan estar detrás de los ataques contra los activistas de otras organizaciones.

El MMQ domina la política en Karachi, pero con el paso del tiempo su poder se ha visto desafiado debido a la llegada a la ciudad de miembros de la etnia pastún, lo que le ha dado un impulso a su rival Partido Nacional Awami, un partido nacionalista pastún.

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Toosi reportó desde Islamabad. Los periodistas de The Associated Press Muhammad Faruk en Karachi y Rasool Dawar en Peshawar contribuyeron a este despacho.