El príncipe Guillermo de Inglaterra competirá el sábado en una liza hípica reservada otrora para reyes y personajes de alta alcurnia.

El duque y la duquesa de Cambridge asistirán a un encuentro de polo con fines benéficos cerca de Santa Bárbara.

Tanto el príncipe Guillermo como su hermano, el príncipe Enrique, suelen competir cada año en partidos de polo. Ese deporte, llamado en ocasiones el juego de los reyes, es conocido por su velocidad, maniobras peligrosas y la exclusividad que otorga la clase social y el dinero.

El partido del sábado tendrá lugar en el Santa Barbara Polo & Racquet Club, a unos 160 kilómetros (100 millas) al noreste de Los Angeles. Por 4.000 dólares el boleto, los invitados quizá puedan conocer al príncipe y la princesa y ver a Guillermo a caballo defendiendo los colores de su equipo. La duquesa entregará el trofeo al conjunto ganador.

Los que no puedan almorzar con la pareja real podrán adquirir por 400 dólares un boleto de admisión, además de recibir una comida empaquetada y un programa de recuerdo. Los ingresos obtenidos serán destinados a obras de caridad.

El duque y la duquesa llegaron el viernes tras una gira de nueve días por Canadá, su primer viaje por el extranjero desde su casamiento en abril. A los pocos minutos de aterrizar, la pareja se dirigió a su primer evento, una reunión en Beverly Hills para promover las inversiones estadounidenses en firmas británicas de alta tecnología.

Tras el partido de polo, el duque y la duquesa regresarán a Los Angeles para una cena de gala en el Teatro Belasco, en el centro de la ciudad, donde serán los invitados de honor de la Academia Británica de Artes y Ciencias Cinematográficas, en la que serán distinguidos 42 cineastas británicos jóvenes.