Detrás de la nueva ley de inmigración del estado de Georgia que recientemente entró en vigencia de forma parcial, hay un activista clave que fue hallado culpable de apuestas ilegales pero que muchos ven como héroe: D.A. King.

King, de 59 años, ha sido una personalidad permanente en el Capitolio desde hace años, donde ha hecho un cabildeo personal con legisladores. Su rutina ha incluido organizar partidarios para presionar a los legisladores estatales con oleadas de llamadas por teléfono, correos electrónicos y cartas.

La manera de abordar de este hombre de espalda ancha y 1,85 metros (6 pies y dos pulgadas) de altura es a veces de confrontación, pero siempre abierta, lo que lo ha vuelto un héroe entre quienes respaldan una aplicación más estricta de las leyes de inmigración, pero que le ha valido llenarse de enemigos.

Su consejo ha sido bien recibido por varios legisladores, entre ellos el representante estatal Matt Ramsey, un republicano que fue el autor de la iniciativa de Georgia para frenar la inmigración de indocumentados.

Ramsey fue visto varias veces enfrascado en discusiones silenciosas con King en los pasillos del Capitolio estatal.

"En mis 20 años de trabajo en este tema, no puedo pensar en nadie que haya sido más hábil dentro de la legislatura estatal para conseguir que se aprobara una iniciativa de ley", dijo Roy Beck, director ejecutivo de NumbersUSA, una organización que presiona por un control más estricto de la inmigración en Estados Unidos.

Ramsey ha admitido que King le proporcionó una orientación integral en la elaboración de la nueva ley y que él organizó partidarios para que presionaran a los legisladores con llamadas telefónicas y correos electrónicos.

Un juez bloqueó la semana pasada dos partes de la ley. La primera autorizaba a la policía a revisar el estatus de inmigración de sospechosos que no tengan la identificación apropiada y a detener a indocumentados. La segunda permitía sancionar a quienes transportaran y albergaran a inmigrantes ilegales a sabiendas.

El resto de la ley, sin embargo, entró en efecto el viernes, incluyendo partes que convierten en delito utilizar información o documentación falsa al solicitar un empleo y que crean una junta revisora para investigar quejas sobre funcionarios de gobierno que no acaten las leyes del estado en materia de inmigración sin papeles.

Pese al bloqueo judicial temporal de dos disposiciones de la ley, King ha cantado victoria. Dijo que aquellas porciones que no fueron bloqueadas "disuadirán en gran medida a los inmigrantes ilegales de tratar de ocupar puestos de trabajo en Georgia".

"Creo que la forma en que trabaja para impulsar su temario es muy divisiva", dijo Jerry González, director ejecutivo de la Asociación de Funcionarios Latinos Electos de Georgia. "Uno tiene que mirar quién es este hombre. Es un delincuente convicto que está asesorando a nuestros legisladores y a nuestro gobernador en asuntos políticos muy importantes", agregó.

King habla abiertamente sobre su condena por un delito grave.

Se declaró culpable en 1977 de un cargo de apuestas interestatales por su trabajo como asistente telefónico y recolector de dinero para un corredor de apuestas de eventos deportivos en Alabama. Se le ordenó pagar una multa y cumplir dos años de libertad condicional.

Pese a que ahora es todo un activista, él mismo rehuía de la política años atrás. Es nieto de un policía de Detroit, se crió en los suburbios de esa ciudad, sirvió dos años en la Infantería de Marina y construyó una carrera como agente de seguros. No tenía ningún interés en la política ni en el activismo, al grado de que no votaba en las elecciones.

"Lo que pasó es que, cuando comencé a aprender sobre la inmigración ilegal, pasé de ser una persona muy, muy tímida a una muy, muy molesta", dijo.

A finales de la década de 1990, una familia mexicana se mudó frente a la casa que comparte con su esposa en un suburbio de Atlanta. En poco tiempo, dijo, en la vivienda de tres habitaciones había alrededor de 20 personas que él sospecha estaban sin papeles en Estados Unidos.

King dijo que el patio estaba lleno de autos viejos y que había fiestas escandalosas que interrumpían la tranquilidad del vecindario. Se quejó con las autoridades locales por las infracciones al código vecinal, pero no obtuvo respuesta, aseguró.

El activista dice que el instante en que la solución a su molestia se hizo evidente fue con los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

"Me di cuenta de que si podía haber personas viviendo sin documentos enfrente de mí y había gente en el país volando aviones contra nuestros edificios, no había un gran esfuerzo en cuando a seguridad nacional", dijo.

Fue entonces, dijo, cuando comenzó a investigar todo lo relacionado con la inmigración indocumentada, de la mano de una computadora vieja de su cuñado.

King renunció como agente de seguros en 2003 para dedicarse de tiempo completo a su causa y organizó una manifestación frente al Capitolio estatal en 2003, la primera de más de dos decenas de protestas. Dijo que también le conmovieron profundamente cinco viajes que hizo a la zona fronteriza de Arizona con México entre 2003 y 2006.

Se reunió con Billy y Kathy Inman, cuyo hijo Dustin, de 16 años de edad, murió en un accidente automovilístico causado por un inmigrante sin papeles. En 2005 renombró a su grupo, que hasta entonces se llamaba American Resistance (Resistencia Estadounidense), como la Sociedad Dustin Inman, a pedido de la pareja para que perdurara el nombre de su hijo.

King dice que está escribiendo un libro, pero que renunciará a su labor de tiempo completo que inició hace casi una década porque lo ha dejado con grandes deudas, obligándolo a refinanciar su casa y vender acciones que le heredó su abuela. Dijo que pronto tendrá que hacer todo lo posible para "volver a la vida real".

"No estoy renunciando se ninguna manera", dijo, "pero no sé si el año próximo voy a ser considerado como un mueble del Capitolio de Georgia".