Argentina dijo hoy que espera cerrar un acuerdo para refinanciar sus millonarias deudas con el Club de París antes que finalice este año, aunque aseguró que no está "desesperada" por sellar la negociación.

"Esperamos llegar a un acuerdo antes de que finalice este Gobierno", en diciembre próximo, "pero tampoco nos desespera", dijo el ministro de Economía argentino, Amado Boudou, en una entrevista publicada por el diario Página/12, de Buenos Aires.

Bouodou es candidato a vicepresidente en la fórmula que encabeza la actual mandataria, Cristina Fernández, de cara a los comicios de octubre, para los que la presidenta es favorita, según los sondeos.

Según el ministro, los negociadores del Club de París, al que Argentina le debe 6.743 millones de dólares más intereses, "también tienen presiones de sus sectores industriales y financieros, interesados en un mayor flujo de comercio con Argentina".

Boudou señaló, además, que los países acreedores -19 naciones desarrolladas- "ya saben que al final del camino los esperan los mismos negociadores" pues "tienen muy claro que no va a haber cambio de Gobierno" en Argentina.

"En este marco de negociación uno siente que tiene mucha espalda para discutir y trabajar", señaló el ministro, quien indicó que ahora la discusión pasa por los plazos de pago, algo sobre lo que no dio más detalles.

Según medios de prensa argentinos, el país suramericano habría planteado la posibilidad de cancelar la deuda en cuotas, en un plazo de seis años, algo que habría rechazado el Club de París, que pretendería que la cancelación se haga en un lapso de dieciocho meses.

En noviembre de 2010, Cristina Fernández anunció que el Club de París aceptó la condición impuesta por Buenos Aires de negociar la deuda sin que el Fondo Monetario Internacional (FMI) audite las cuentas públicas del país suramericano.

Argentina había anunciado en septiembre de 2008 que saldaría con reservas monetarias su deuda en mora desde 2001 con el Club de París.

El grueso de la deuda argentina con ese conjunto de países está nominado en yenes y en euros, debido a que Japón y Alemania son los principales acreedores.

En 2001, Argentina declaró el mayor cese de pagos de la historia, por unos 102.000 millones de dólares en bonos soberanos en manos de acreedores privados.

La mayor parte de esa deuda, unos 81.800 millones de dólares, fue reestructurada en 2005, mientras que en junio de 2010 cerró un nuevo canje para refinanciar las deudas remanentes, proceso en el que logró una adhesión del 70,2 % entre sus acreedores.

Adicionalmente, en enero de 2006 Argentina canceló en un solo pago toda su deuda con el FMI, por un total de 9.500 millones de dólares, utilizando reservas monetarias del Banco Central. EFE