Chile fue el mejor equipo de la primera semana de la Copa América, tiene un pie en la segunda ronda y podría asegurarse su virtual localía en el oeste argentino con una victoria ante Perú el martes.

Si desde afuera las cosas se ven color de rosa para el plantel de Claudio Borghi, que ha jugado el fútbol más bonito del torneo, el optimismo también corre por los pasillos del hotel Hyatt de Mendoza.

"Yo creo que sí, que por como se han dado los partidos nos sentimos candidatos", dijo el sábado el polifacético volante Arturo Vidal, tras el empate 1-1 con Uruguay de la noche anterior. "Nos sentimos muy confiados en nuestras condiciones, sabemos que si seguimos igual podemos llegar muy lejos".

Con un triunfo 2-1 sobre México y la igualdad con los charrúas, Chile encabeza el Grupo C por diferencia de goles sobre Perú. Uruguay, que juega la última fecha con un México prácticamente eliminado, los sigue con dos unidades.

Si quiere jugar cuartos de final en la vecina San Juan — y una eventual semifinal en Mendoza_, Chile debe ganarle a Perú a primera hora del martes en Mendoza. Si empata, tendrá que esperar al segundo partido para ver si es primero de la llave: si Uruguay vence a México por dos goles en La Plata, le robará la cima.

Jugar sus dos primeros partidos cerca de Chile le significó a la Roja un apoyo multitudinario de hinchas impulsados por la cercanía y por el buen fútbol al que los han acostumbrado Borghi y su predecesor Marcelo Bielsa. El viernes, el ambiente en el estadio Malvinas Argentinas parecía el de un partido de eliminatorias mundialistas en Santiago.

"Parece que se está jugando en territorio chileno", dijo Borghi tras el encuentro.

El entrenador, conocido por su aversión a volar, recordó que ha hecho la ruta de Santiago a Mendoza muchas veces y que se sorprendió al escuchar que los hinchas demoraban ocho horas o más en hacer el viaje, debido al alto tráfico.

"Las expectativas de la gente no son en vano, porque el rendimiento del equipo así lo demuestra", dijo Borghi, pero luego advirtió: "Todavía no hemos logrado nada importante para que se ilusionen demasiado".

En el césped, Chile ha mostrado la misma obsesión ofensiva de los tiempos de Bielsa, sumada a la intención de jugar por abajo propia de los equipos de Borghi. El propio "Bichi" lo reconoció así.

"Bielsa es quizás más vertical con la jugada y a mí me gusta darle un poquito más de manejo al balón", dijo luego que Chile tuvo encerrado a Uruguay en su campo durante la media hora final. "Después, la forma de juego es la misma".

Para el cruce con Perú, Borghi podría recuperar a su armador titular, Matías Fernández, luego que el cuerpo médico descartó que su lesión en un muslo fuera un desgarro. Sin embargo, el veterano Jorge Valdivia brilló durante la media hora que estuvo en cancha, en la que su claridad fue la clave para el dominio de Chile.

El sábado, Chile se entrenaba por la tarde en un predio privado a las afueras de Mendoza, con el buen humor que le deja su buena marcha en el certamen.

"Un día tranquilo para todos, para todos los chilenos y para nosotros, porque ayer se hicieron bien las cosas", dijo Vidal, el único jugador que habló con la prensa en el hotel. "Estamos primeros, tenemos mucha opción de clasificar y era lo que queríamos: depender de nosotros, nomás".

En la Copa, los dos favoritos de siempre, Argentina y Brasil, han trastabillado ante obstáculos que se pensaban menores. Chile le tomó la medida cara a cara al otro candidato, Uruguay, y salió mejor parado. La actuación propia y el contexto en que se produce inflan el ánimo del plantel chileno.

"Nos hemos visto muy bien y tenemos mucha confianza de lo que podemos hacer", dijo Vidal. "Venimos con toda la fe a pelear el campeonato y queremos que los otros equipos sientan que Chile es un equipo fuerte y que les va a costar ganar".