Paraguay demostró "jerarquía" y tuvo la oportunidad de liquidar a Brasil, pero le faltó animarse a hacerlo en el empate 2-2 del sábado en la Copa América, dijo el técnico de la Albirroja, el argentino Gerardo Martino.

El "Tata" Martino aseguró que no vio el gol de la igualdad en el último minuto del delantero brasileño Fred, porque dijo que se metió a los vestuarios al considerar que el cuarto árbitro lo iba a expulsar.

Mientras, los jugadores paraguayos reaccionaron adoloridos tras dejar escapar la victoria de las manos. La postal era más de derrota que de conformidad por el empate ante el gigante sudamericano.

"En líneas generales, debimos haber ganado los dos partidos", consideró Martino en la rueda de prensa posterior al encuentro, que dejó a ambas selecciones con dos puntos de seis posibles en el Grupo B, que completan Ecuador y Venezuela.

Paraguay se jugará la clasificación ante Venezuela el miércoles.

El timonel se refirió al primer encuentro ante Ecuador, el cual terminó empatado a cero goles.

"Estoy conforme desde el punto futbolístico", agregó Martino, quien consideró que Paraguay demostró "mucha jerarquía" y "carácter".

Pero fue un partido "en que sólo había que decidirse a ganarlo", enfatizó. "A lo mejor nos faltó ser contundentes cuando tuvimos las chances", particularmente después que los paraguayos se fueron 2-1 arriba con el tanto de Nelson Haedo Valdez a los 66 minutos.

El empate "duele más o menos", señaló el entrenador, aunque aclaró que el haber perdido dos puntos en el último minuto tendrá su impacto dependiendo de lo que pase contra Venezuela en el cierre de la fase de grupos.

"Eso (el resultado contra Venezuela) va a marcar si el dolor es profundo o se puede atenuar", destacó.

Haedo Valdez, del Hércules español, lamentó el gol brasileño sobre la hora.

"Era un partido que lo teníamos ganado y que dominamos por largos tramos", dijo. "Ahora lo que nos queda es meternos en la cabeza que empatamos con Brasil y no contra un equipo fácil, y seguir adelante".

Los paraguayos salieron cabizbajos de la cancha del estadio Mario Kempes tras el pitazo final.

"Recibir un gol así duele mucho", admitió el defensa Paulo da Silva.

Hasta el ariete Roque Santa Cruz, que tenía razones para sonreír al meter su gol 25to con la Albirroja y habilitar para el segundo de Haedo Valdez, confesó que "me voy dolido".