Mano Menezes tuvo armas el sábado para defender el único cambio en la alineación titular que presentó Brasil ante Paraguay y que sorprendió a muchos.

La apuesta que hizo el entrenador brasileño de colocar desde el inicio al mediocampista Jadson, poco conocido en la selección Verdeamarela, por el astro Robinho, dio resultado.

Jadson metió el primer gol brasileño a pase de Paulo Henrique Ganso, con lo cual el gigante sudamericano pudo inaugurar las redes en la Copa América, después de haber empatado sin goles ante Venezuela el primer partido.

Brasil terminó empatando 2-2 con Paraguay.

"Nos hizo un gol importante", expresó Menezes. Además, explicó que optó por el jugador del Shakhtar Donetsk ucraniano para fortalecer el mediocampo y generar más juego en el sector del conductor Ganso.

"Por las cualidades de Paraguay, consideré el cambio", argumentó.

Explicó que no sacó a Jadson en el complemento debido a que había recibido una amarilla y porque poco después que se ganó la tarjeta cometió una falta "frente a nuestras narices" que le perdonó el árbitro.

"No fue riguroso" el árbitro contra el brasileño, admitió Menezes.

"A veces uno tiene que tomar decisiones, algunas no tan simpáticas", señaló el timonel, aludiendo al parecer a la sorpresa que produjo el ingreso de Jadson y porque no se inclinó por el mediocampista Lucas, por el que clama parte de la hinchada.

Menezes había dejado entrever algunas variantes antes del partido y mencionó la posibilidad de hacer jugar a Lucas por Robinho.

Jadson fue sustituido por Elano al comienzo del complemento.

El timonel consideró que hubiese sido "cruel" que su equipo saliera derrotado el sábado.

Brasil se jugará la clasificación a los cuartos de final contra Ecuador en el cierre de la llave.