La ONG chilena "Un techo para mi país" creó un país imaginario, llamado "Precaria", para mostrar las necesidades comunes de más de 180 millones de latinoamericanos que viven en la pobreza.

Así lo explicó hoy a Efe Maximiliano Pérez, director social para América Latina y el Caribe de la organización, quien precisó que "Precaria" busca mostrar que en esta región hay otro país escondido y excluido, cuyos ciudadanos "son iguales en derechos que el resto de los latinoamericanos", pero sin poder ejercerlos.

"Queremos generar una denuncia y concienciar a la sociedad de que no podemos dar lugar a que exista este país imaginario (que sería el segundo más poblado de la región después de Brasil), sobre todo con los recursos que tenemos hoy en día", explicó Pérez.

Lo que tienen en común estos 180 millones de personas, de las que el 45 % son menores de 18 años, además de las malas condiciones en las que viven, es que la mayoría de ellas se encuentran en la periferia de las capitales y las grandes ciudades y componen asentamientos formados por una migración interna del país.

"Uno puede estar perfectamente en una ciudad latinoamericana sin saber, que a cinco, diez o quince kilómetros a las afueras de la ciudad existen familias viviendo en esas condiciones" añadió el director social de la ONG.

"Se trata de familias que viven en asentamientos precarios con un déficit habitacional muy grande, trabajamos construyendo viviendas de emergencia, pero somos conscientes de que la vivienda es solamente uno de los problemas de la pobreza", señaló.

Los más de 400.000 voluntarios de "Un techo para mi país" en la región construyen viviendas de emergencia de madera prefabricada y 18 metros cuadrados, junto a las familias que las reciben, como solución temporal.

Además, los voluntarios trabajan con los pobladores en las necesidades comunitarias para buscar soluciones con dos herramientas principales: una mesa de trabajo para proponer estrategias, y asambleas en las que participa la comunidad para tomar decisiones sobre salud, educación y microcréditos, entre otros aspectos.

Según Pérez, el 80 % del voluntariado corresponde a estudiantes universitarios, y el otro 20 % son de colegios e instituciones, "que además de aportar dinero, se involucran en la realidad de 'Precaria'".

El encargado de la ONG para Latinoamérica y el Caribe insistió en que para encontrar soluciones en conjunto la sociedad tiene que acercarse a estas personas, "y no como muchas veces pensamos que sentados en una oficina detrás de un escritorio estamos cambiando el mundo".

"Un Techo para mi País" nació en Chile en 1997 a partir de la ONG "Un Techo para Chile" y desde 2001 comenzó su expansión por Latinoamérica hasta estar presente en 19 países: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay, Nicaragua, República Dominicana y Venezuela.

En la actualidad "Un techo para mi país" cuenta con 400.000 voluntarios de los que 3.000 trabajan permanentemente en asentamientos y ha construido más de 78.000 viviendas.

Los objetivos de la ONG para este año son movilizar a 140.000 jóvenes voluntarios, construir más de 13.000 viviendas de emergencia en toda Latinoamérica, 210 mesas de trabajo, y conseguir 3.000 microcréditos, así como formar a 4.500 pobladores para trabajar y que 4.000 niños participen en los programas de educación.