La designación del abogado y exministro de Justicia Bernard Gousse como primer ministro de Haití anunciada el miércoles por el presidente del país, Michel Martelly, ha creado un gran revuelo en las cámaras legislativas, en donde parlamentarios no descartan rechazar esa elección.

La mayoría de los diputados y senadores expresaron su "sorpresa" e insatisfacción por este anuncio y no descartaron que se decida invalidar esta designación, tal como lo hicieron el 21 de junio en el caso del empresario Daniel Gérard Rouzier.

El presidente del Senado, Rodolph Joazile, negó que ofreciera su visto bueno a la designación de Gousse cuando se produjo el proceso de consultas entre Martelly y los titulares de las dos cámaras sobre la designación del primer ministro.

Sin embargo, prometió que rápidamente los senadores van estudiar los documentos de Gousse, a cargo de una comisión especial del hemiciclo.

"El martes o el miércoles de la próxima semana, la comisión debe presentar su informe a la discreción de la asamblea de senadores", prometió Joazile, en declaraciones a periodistas.

Por su parte, el senador Jean-Baptiste Bien Aimé estimó que "no hay ningún atisbo de esperanza para Gousse de beneficiarse de la votación de la mayoría del Senado".

El nuevo primer ministro designado fue titular de la cartera de Justicia durante el Gobierno de transición de 2004 a 2006, después de la caída del régimen de Jean Bertrand Aristide.

En ese sentido, senadores criticaron la acción de Gousse a la cabeza del departamento de Justicia donde, según ellos, favoreció a violación de derechos humanos.

Los senadores Moise Jean Charles y Joseph Lambert, que pertenecen a la mayoría parlamentaria del partido Inite, del expresidente René Préval (2006-2011), declararon sentirse "indignados" por esta designación.

"La votación será eminentemente política porque Martelly sabe muy bien que su primer ministro designado no es bien visto en el Parlamento", dijo el senador Lambert a periodistas.

Si la asamblea de senadores rechaza la elección de Bernard Gousse al cargo de primer ministro, Martelly deberá designar otra persona para el cargo.