El Banco Nacional de Datos Genéticos de Argentina iniciará el próximo lunes los análisis de cotejo para determinar si los hijos adoptivos de la directora de Clarín, el más poderoso grupo multimedia de Argentina, fueron robados a desaparecidos durante la última dictadura militar.

Así lo confirmó hoy mediante un breve comunicado la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, que lucha por restituir la identidad a los hijos de desaparecidos apropiados durante la dictadura y que anticipó que la comparación de los perfiles genéricos de Marcela y Felipe Noble Herrera con los de todos los familiares de desaparecidos demoraría de tres a cuatro semanas.

Marcela y Felipe Noble Herrera, hijos de Ernestina Herrera de Noble, la directora de Clarín, se presentaron el pasado 24 de junio en el hospital Durand de Buenos Aires, para someterse voluntariamente a la extracción de sangre, luego de negarse a ello por años.

El año pasado, la jueza del caso, Sandra Arroyo Salgado, ordenó la extracción obligatoria de muestras genéticas.

Por orden de la magistrada, los domicilios de los hermanos fueron allanados en mayo de 2010 para tomar prendas, cepillos de dientes y cabellos, pero el banco de datos determinó que las muestras no eran válidas para su análisis por presentar varios perfiles genéticos.

Los hermanos Noble, que aseguran que su adopción fue legal, denunciaron sentirse víctimas de una "persecución" y "presas" de los "ataques" del Gobierno de Cristina Fernández, enfrentado con el grupo periodístico Clarín.

En un giro inesperado, los hermanos anunciaron a mediados de junio que se someterían a la extracción de sangre para "terminar con esta causa que les ha generado enormes padecimientos tanto a ellos como a su madre, que tuvo problemas de salud que se han recrudecido por esta cuestión", según dijo en su día el abogado de los Noble Herrera, Héctor Silva.

Las Abuelas de Plaza de Mayo sostienen que hay sospechas de que ambos jóvenes, que no tienen lazos de sangre entre sí, pueden haber sido hijos de desaparecidos cuyos perfiles genéticos fueron aportados por familiares que buscan a niños apropiados ilegalmente durante la dictadura (1976-1983).

Se calcula que unos 500 bebés fueron robados a sus padres durante la última dictadura militar en Argentina, que causó la desaparición de unas 30.000 personas, aunque más de un centenar de estos niños logró recuperar su identidad gracias a la gestión de Abuelas de Plaza de Mayo.