El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dijo hoy que si el Gobierno hondureño así lo pide, ese organismo acompañará el diálogo que el presidente Porfirio Lobo iniciará mañana con sectores nacionales sobre eventuales cambios políticos, económicos y sociales en el país, incluida la posibilidad de una Asamblea Constituyente.

"Si se solicita, sí", respondió Insulza a los periodistas, al ser consultado sobre un posible acompañamiento de la Organización de Estados Americanos (OEA) al proceso de diálogo nacional impulsado por Lobo.

El secretario general recalcó que en todo caso "la iniciativa" para que el organismo hemisférico se involucre en ese proceso "tendría que nacer del Gobierno".

Lobo ha convocado a los partidos políticos y otros sectores a un diálogo nacional a partir de mañana, que en realidad es la continuación de un proceso que comenzó en 2010, encaminado a definir qué cambios políticos, sociales y económicos requiere el país.

Sobre la posibilidad de una Constituyente, Insulza enfatizó que solo Honduras "decidirá eso", y que la OEA no se pronunciará al respecto porque se trata de temas "que son privativos de cada país".

Insulza ofreció esas declaraciones en el aeropuerto de Tegucigalpa antes de abandonar Honduras, donde ayer asistió a la presentación del informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación sobre el golpe de Estado que el 28 de junio de 2009 derrocó al entonces presidente hondureño Manuel Zelaya.

Comentó que, después de la crisis por el golpe, "la relación es mucho más normal hoy día" entre los hondureños, y dijo esperar que, tras la presentación del informe, donde se establecieron responsabilidades compartidas por los hechos, ahora se puedan enfrentar otros problemas que aquejan a la población.

En el país centroamericano persisten "problemas económicos, de delitos, etcétera, que son los problemas que la gente común enfrenta y ojalá que la superación de esta crisis permita que los políticos puedan enfrentarlos bien", remarcó Insulza.

"A mí me gustaría en los próximos meses, con más calma, venir a ver cómo está el país, porque cuando yo vengo generalmente" es para atender "conflictos", apuntó.

La Comisión de la Verdad señaló en su informe que la OEA y el resto de la comunidad internacional mostraron un "bajo nivel de efectividad" para prevenir el derrocamiento de Zelaya.

Insulza reconoció que "eso es lo que dice el análisis de las cosas", pero indicó que "posteriormente" se "recomienda que el secretario general (de la OEA) tenga más facultades para actuar porque (ahora) no las tiene".

"Yo no creo en las intervenciones, yo creo en la cooperación, en la autorización" para actuar, enfatizó el diplomático chileno.

Zelaya recibió a Insulza el jueves en su residencia en Tegucigalpa, informó este viernes el diario local La Tribuna, que no dio detalles del encuentro, pero publicó una foto del titular de la OEA luciendo el tradicional sombrero que usa el exgobernante.

El derrocado presidente, que no reconoce a la Comisión y nunca rindió testimonio ante ella, destacó ayer que el informe del organismo admitió "la violación a la Constitución" hondureña el día de su salida forzada del poder, aunque rechazó que él haya "atentado contra las normas constitucionales" como indicó el documento.

La Comisión de la Verdad concluyó en su informe, que le tomó 14 meses de trabajo, que "todos los actores" violaron la Constitución en la crisis que culminó con el golpe de Estado, y calificó de ilegal al Gobierno posterior, de Ricardo Micheletti.