La excandidata presidencial brasileña y exministra del Medio Ambiente Marina Silva anunció hoy en Sao Paulo que se retira del Partido Verde (PV), la tercera fuerza política en las elecciones de 2010.

La decisión de dejar el partido "es para mantener la coherencia", dijo Silva, quien no anunció si se afiliará a otro partido o si creará uno nuevo.

"No se trata de una salida pragmática, con los ojos clavados en los calendarios electorales. Al contrario, es la negación del pragmatismo a cualquier precio. Las elecciones son parte de, no son el fin ni son todo", manifestó la política en un discurso.

La renuncia de Silva a los verdes se debe al malestar de algunas figuras del partido con la forma como lo conduce el presidente de esa fuerza, el diputado federal José Luiz Penna.

Según la excandidata presidencial, la estructura del Partido Verde le impide llevar adelante sus planes políticos en esa colectividad, a la que se afilió a mediados de 2009, después de renunciar al oficialista Partido de los Trabajadores (PT), en el que inició su vida pública.

Silva, de 53 años, fue candidata del PV en las elecciones presidenciales de octubre pasado, en las que fue la tercera más votada, con 20 millones de votos, cifra nunca antes conseguida por esa fuerza política.

En esas elecciones, Silva presentó como compañero de fórmula al empresario Guilherme Leal, quien también abandonó hoy el PV, al igual que otras figuras de renombre de los verdes.

Silva, que hasta febrero pasado fue senadora, señaló que seguirá en la lucha por "una nueva manera de hacer política" y advirtió de que no se sentará desde ahora en la "silla privilegiada" como posible candidata en las elecciones de 2014, en las que incluso estaría dispuesta a apoyar a otro aspirante.

"Queremos un candidato de altura. No soy buena para pedir votos para mí, pero soy buena para pedir votos para los otros. Creo en el voto consciente, en el voto informado. Es necesario reaccionar y llamar las personas para hablar sobre nuestro futuro", apuntó.

Marina Silva, que ha dedicado su vida a la defensa de la Amazonía, fue ministra de Medio Ambiente del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva de enero de 2003 a mayo de 2008.

Renunció al cargo por sus divergencias con el Ejecutivo sobre el modelo de desarrollo del mayor pulmón vegetal del planeta.

Un año después de su renuncia como ministra, Silva abandonó el PT por su desacuerdo con "una concepción del desarrollo centrada en el crecimiento material a cualquier coste con ganancias exacerbadas para pocos y resultados perversos para la mayoría".

Tras convertirse en la sorpresa de la primera vuelta de las pasadas elecciones presidenciales, Silva declaró su "independencia" de cara a la segunda ronda en la que los verdes dividieron su apoyo entre la entonces candidata oficialista Dilma Rousseff y el opositor José Serra.