El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, pidió hoy perdón por las matanzas de decenas de personas que los grupos paramilitares cometieron en 1997 y 2000 en la aldea norteña de El Salado.

"Vengo a decirles a las víctimas perdón, les pido perdón a nombre del Estado, a nombre de toda la sociedad, (porque) esas masacres nunca han debido suceder", expresó Santos durante un acto oficial en esa comunidad del departamento caribeño de Bolívar.

En el año 2000, unos 450 paramilitares, al parecer apoyados por agentes del Estado, asesinaron, violaron y mutilaron a más de cien personas en El Salado, considerada una de las masacres más sangrientas y despiadadas cometidas en Colombia por los grupos de extrema derecha.

"Ahí hubo omisión por parte del Estado, todo tipo de falencias, como las hubo durante tanto tiempo", reconoció el gobernante en un acto celebrado en la misma cancha de fútbol en la que fue asesinada la mayor parte de los campesinos.

"Pero por eso mismo estamos tan empeñados en poder reparar en la medida de lo posible ese dolor (...), mirar para adelante, poder sanar las heridas y buscar el progreso", puntualizó Santos.

El presidente viajó a El Salado para encabezar la entrega de subsidios económicos a 63 campesinos desplazados por la violencia, para que puedan comprar 402 hectáreas de tierra y realizar proyectos agropecuarios, especialmente de siembra de tabaco, maíz y melón.

Con este paso, el Gobierno colombiano busca poner en marcha el plan de consolidación de los Montes de María, nombre de la región a la que pertenece El Salado.