El senador Fernando Collor, quien fue presidente de Brasil durante la histórica conferencia mundial de 1992 que puso el desarrollo sustentable en la agenda global, lamenta los pocos avances logrados desde esa cita pero tiene grandes expectativas con la cumbre Rio + 20, del próximo año, que pretende retomar ese tema.

Collor, de 61 años y actual presidente de la comisión de relaciones exteriores del Senado, recordó en una entrevista con AP el espíritu que antecedió la cita de Rio de Janeiro, conocida como Eco 92, como un momento de compromiso con el futuro del planeta, aunque ese sentimiento pareció disiparse al terminar la cita.

"Los avances ambientales que alcanzarmos antes de Rio 92 fueron mucho más grandes que los avances conquistados después de la cumbre", comentó el actual legislador por el Partido Laborista Brasileño (PTB, por sus siglas portuguesas).

"Se firmaron tratados de mayor importancia, como la Convención del Clima, el Tratado de Biodiversiadad, la Agenda XXI. Todos los países participaron activamente, pero cuando acabó la conferencia parece que dejaron esos temas en segundo plano. Lamentablemente fue eso lo que ocurrió", agregó.

Dos décadas después de esa cita, que colocó la preocupación ambiental en la agenda de países ricos y pobres, el mundo se prepara para un nuevo encuentro en Rio de Janeiro en junio de 2012.

La nueva cita, conocida como Rio + 20, pretende volver a congregar en la ciudad brasileña a las más altas autoridades del mundo en un nuevo intento de convertir el desarrollo sustentable en una prioridad para todos los países.

Collor, quien esta vez participa de los preparativos desde su escaño senatorial, espera que la nueva cita retome el entusiasmo que precedió la cita de 1992.

"Lo que esperamos de Rio + 20 es recuperar el espíritu con el cual Rio 92 fue realizada, revisar lo que no pudo ser hecho y por qué no se hizo, y poner nuestros ojos 20 años al frente. Esta conferencia significa pensar 20 años después de 2012, en qué mundo queremos vivir", expresó en la entrevista.

"Nuestra expectativa es muy grande, en el sentido positivo de que algo efectivo se alcanzará. Será la mayor conferencia (sobre la materia) de las Naciones Unidas después de Rio 92, y esperamos que eso pueda hacer que el mundo despierte para la necesidad de revisar nuestros hábitos", agregó el legislador.

A su juicio, la conferencia debe arrojar compromisos que involucren políticas públicas para aumentar la eficiencia en el uso de la energía y el transporte público, reducir la presión sobre los recursos naturales y mejorar los sistemas productivos con menos emisión de carbono.

Sin embargo, insistió en que el éxito de los acuerdos dependen también de cambios a nivel individual, que las personas tomen conciencia de la necesidad de evitar generar basura, reducir el desperdicio de alimentos y usar más transporte público en lugar de carros individuales.

Anticipó que la cita podrá arrojar también un nuevo acuerdo de reducción de emisiones de gases causantes del cambio climático que sustituya al Protocolo de Kioto, que se vence el próximo año.

La conferencia de Rio + 20 tiene dos ejes temáticos: la economía verde con inclusión social, que apunta a definir modelos productivos con menos emisión de carbono al tiempo que incorpora a los sectores marginados de la economía; y la nueva institucionalidad para administrar el desarrollo sustentable a nivel global.

Collor fue electo presidente de Brasil en 1989 en las primeras elecciones directas desde el régimen militar que gobernó el país entre 1964 y 1985.

Sin embargo, renunció al cargo en 1994, dos años antes de completar su período, en medio de un proceso de destitución abierto en el Congreso por denuncias de corrupción, que le conllevaron perder durante ochos años sus derechos políticos tras los cuales se postuló como senador y fue electo.