El transbordador Atlantis, con cuatro astronautas a bordo, se desprendió con éxito de sus dos cohetes propulsores y su tanque externo, para entrar en órbita en el comienzo de su última misión hacia la Estación Espacial Internacional (EEI).

La separación se produjo menos de diez minutos después de emprender el vuelo desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, cuando el Atlantis volaba a una velocidad de 11.265 kilómetros por hora.