Bolivia y Estados Unidos parecen estar cerca de restablecer las relaciones diplomáticas interrumpidas cuando en el 2008 el presidente Evo Morales expulsó al embajador de ese país acusándolo de interferir en asuntos internos.

"Hemos dedicado gran esfuerzo para cerrar esto (negociaciones) y ya estamos muy cerca, pero falta un poquito", dijo el encargado de negocios en La Paz, John Creamer, el diplomático estadounidense de más alto rango en declaraciones publicadas el viernes por la estatal Agencia Boliviana de Información (ABI).

También el ministro de Comunicación, Iván Canelas, aseguró recientemente que "hay avances importantes" en las conversaciones bilaterales.

Una fuente de la Cancillería boliviana, que pidió no ser identificada por no estar autorizada para comentar públicamente sobre el tema, informó que posiblemente el lunes haya una reunión en la que autoridades de ambos países firmarían en La Paz el acuerdo marco.

A principios de mes, el presidente de los diputados Héctor Arce, muy cercano a Morales, declaró en Washington que los dos gobiernos han terminado el convenio marco que regirá las relaciones binacionales y que esperaba fuera suscrito pronto. La negociación de un nuevo pacto fue una condición del gobierno de La Paz para reanudar los nexos diplomáticos.

Bolivia y Estados Unidos tratan de recomponer las relaciones después de que en 2008, Morales expulsó al embajador de ese país en La Paz, Phillip Goldberg. Poco después lo hizo con la agencia antinarcóticos DEA y con otro diplomático de ese país por sospechas de un supuesto espionaje.

El gobierno del entonces presidente George W. Bush respondió expulsando al embajador boliviano y excluyó a Bolivia del programa de preferencias arancelarias para los países andinos (ATPDEA por sus siglas en inglés) alegando la insuficiencia en su lucha contra las drogas.

El ex canciller de Bolivia, Javier Murillo, señaló que este acuerdo marco con Estados Unidos se diferencia con el acuerdo bilateral que se tiene con otros países porque se establece en que no haya "políticas de intromisión".

Murillo explicó que una vez firmado el acuerdo marco entre Bolivia y Estados Unidos, el próximo paso el reponer los embajadores respectivos.

Bolivia es actualmente uno de los cuatro países de la región sin embajador estadounidense, junto con Ecuador, Venezuela y México.

Entre los desencuentros diplomáticos que Bolivia y Estados Unidos han tenido últimamente, está el relacionado con la campaña internacional que el presidente Evo Morales hizo a favor de despenalizar el masticado de hoja de coca, una arraigada costumbre entre los indígenas andinos, y otros usos tradicionales de la misma, a la que Washington se opuso.

Ante el fracaso de las gestiones del líder boliviano encaminadas a modificar la Convención Mundial sobre Estupefacientes vigente desde 1961, Bolivia decidió denunciar dicho tratado internacional aunque no para apartarse de ella definitivamente, sino para volver a adherirse al mismo pero con reserva respecto a los artículos que criminalizan los usos tradicionales de la hoja.

No está claro si este tema está influyendo de alguna manera en las negociaciones relacionadas con el restablecimiento de vínculos diplomáticos.