La alta comisionada de las Naciones Unidas para los derechos humanos, Navy Pillay, pidió el viernes al gobierno de México que consulte con la sociedad sus planes de seguridad e incluya la prevención y sanción efectiva de los delitos.

Al concluir una visita de trabajo a México, la comisionada de origen sudafricano se dijo "profundamente consternada" por los crecientes niveles de violencia en algunas zonas del país y pidió a Estados Unidos hacer esfuerzos adicionales contra el consumo de drogas y el tráfico de armas para contribuir a la seguridad en territorio mexicano.

"El crimen organizado, con sus acciones y métodos brutales, amenazan el corazón profundo del Estado y atacan los derechos humanos básicos que con ahínco nos esforzamos por proteger", dijo Pillay.

Luego de una semana en la que sostuvo reuniones tanto con autoridades como con activistas y víctimas de la violencia, la alta comisionada dijo que si bien se han logrado algunos avances importantes como la reciente promulgación de una reforma constitucional en materia de derechos humanos, también ve con preocupación el incremento de reportes de violaciones y uso excesivo de fuerza por parte de agentes del Estado.

El gobierno de México mantiene una ofensiva contra el narcotráfico y el crimen organizado, que han desatado una espiral de violencia en diversas zonas del territorio y que se ha traducido en la muerte de más de 35.000 personas.