El presidente Juan Manuel Santos pidió perdón en nombre del Estado a las víctimas y sus familias de una masacre perpetrada hace más de 11 años por paramilitares en una remota región de la costa Caribe de Colombia, en uno de los capítulos más sangrientos del conflicto interno colombiano.

"Vengo a decirles a las víctimas perdón, perdón a nombre del Estado, a nombre de toda la sociedad... esas masacres nunca han debido suceder", dijo el presidente en el poblado de El Salado, en el departamento de Bolívar y a unos 560 kilómetros al noroeste de Bogotá.

En la ejecución de la masacre "hubo omisión por parte del Estado... por eso estamos empeñados en reparar ese dolor y mirar para adelante y sanar las heridas", agregó en su discurso transmitido en vivo por la Presidencia en su página de internet.

El mandatario dijo que no debe olvidarse lo que sucedió en El Salado "para que nunca más no se vuelva a repetir... para doblar la página" de la violencia en el país.

No fue la primera vez que un presidente de Colombia pida perdón por una masacre u otro acto de violencia. En 1997, por ejemplo, el entonces mandatario Ernesto Samper (1994-1998) pidió perdón a las víctimas de la llamada masacres de Trujillo, en el suroeste del país y donde murieron asesinadas casi 200 personas a manos de narcos y paramilitares entre 1986 y 1994.

Unidades paramilitares asesinaron a por lo menos 60 personas entre el 16 y 21 de febrero del 2000 en El Salado, según informes de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR) presentado en septiembre del 2010.

Para la Comisión, la masacre de El Salado "hace parte de la más notoria y sangrienta escalada de eventos de violencia masiva perpetrados por los paramilitares en Colombia entre 1999 y el 2001".

En ese período y sólo en la región de los Montes de María (donde se ubica El Salado y otros poblados) ese ciclón de violencia se materializó en 42 masacres, que dejaron 354 víctimas fatales", agregó.

Para incentivar el retorno las comunidades aquejadas por la violencia, el gobierno de Santos entregó en la jornada en El Salado 1.000 millones de pesos (unos 568.000 dólares) a campesinos de la zona para la compra de dos lotes de tierra, uno de 108 hectáreas y un segundo de 203 hectáreas.

Los recursos beneficiarán a un total de 63 familias que podrán desarrollar proyectos de cultivos como cacao, plátano, tabaco y maíz, indicó en un comunicado el oficial Instituto Colombiano de Desarrollo Rural.

El presidente también se refirió a que esos programas eran parte de la estrategia integral de reparación a víctimas de la violencia en el país, en un plan que quedó plasmado en una ley sancionada por Santos el 10 de junio.

Legisladores y el gobierno calculan que con la llamada "ley de víctimas" podrán ser indemnizadas al menos cuatro millones de personas. El costo de la ley varía según el número de personas que se inscriban en un registro nacional, pero los informes oficiales indican que habrá un desembolso por unos 20.000 millones de dólares en los próximos 10 años.

Grupos no gubernamentales han denunciado que al menos 13 líderes que reclaman la devolución de sus tierras --robadas por grupos armados ilegales en los últimos años-- han sido asesinados desde que Santos asumió la presidencia en agosto del 2010.

"No vamos a permitir que algunos violentos que están en contra de la ley (de víctimas) vayan a impedir la actividad del Estado", dijo Santos el viernes. "Este gobierno está comprometido en la defensa de los derechos humanos de todos los colombianos".