Miles de personas, entre ellas algunos sobrevivientes de la peor matanza ocurrida en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, terminarán esta semana su recorrido por las montañas de Bosnia para revivir una marcha de 110 kilómetros (70 millas) con la que musulmanes bosnios huyeron de las fuerzas serbias en Srebrenica hace 16 años.

A partir del viernes, cerca de 6.500 participantes harán la marcha en sentido contrario desde Nezuk, una población bosnia donde los sobrevivientes de la matanza buscaron refugio. La marcha culminará el domingo por la noche en un retorno a Srebrenica.

El lunes, Srebrenica realizará una ceremonia que marcará el 16to aniversario de la matanza y se realizará un funeral masivo por las 613 víctimas de las matanzas que fueron exhumadas de fosas comunes e identificadas a través de análisis de ADN.

Srebrenica — cuya población es predominantemente musulmana — fue una área protegida por Naciones Unidas pero fue sitiada de 1992 a 1995 por fuerzas de Serbia que buscaban el dominio serbio en Bosnia.

Sin embargo las fuerzas Naciones Unidas en la población no ofrecieron resistencia cuando los serbios tomaron la localidad el 11 de julio de 1995.

A partir de ese momento, los serbios comenzaron a detener a los musulmanes de Srebrenica y mataron a 8.000 hombres y niños en el momento más crudo de la guerra en Bosnia, que cobró más de 100.000 vidas. Una corte internacional calificó posteriormente a esos asesinatos de genocidio.

Aproximadamente 15.000 personas huyeron de Srebrenica a través de zonas boscosas y marcharon hacia el oeste en busca de seguridad hacia la localidad de Nezuk, que estaba en manos de las fuerzas del gobierno bosnio. Sin embargo, muchos fueron cazados y asesinados por soldados serbios durante esa marcha.

En el 2004, un grupo de aproximadamente 700 sobrevivientes de lo que posteriormente se le llamó "la Marcha de la Muerte" tomaron la vía de vuelta hacia Srebrenica, donde relataron a sus hijos y a amigos cómo lograron huir de los francotiradores serbios y de las granadas de mortero y cómo lograron evitar emboscadas en su huida, mientras sobrevivían con casi nada salvo por bayas y agua recabada en trincheras.

La marcha se ha convertido desde entonces en una tradición y el número de participantes ha crecido cada año. Entre los 6.500 manifestantes que participan en este año se encuentran cerca de 1.000 extranjeros.

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Aida Cerkez informó desde Sarajevo, Bosnia.