El túnel Cristo Redentor que une Chile y Argentina a través de la Cordillera de los Andes no daba abasto el viernes ante la enorme cantidad de hinchas chilenos que viajaban hacia Mendoza para el partido contra Uruguay por la Copa América.

Al mediodía, había una fila de coches de 23 kilómetros entre los dos países, según informaron autoridades de Vialidad Nacional al diario mendocino Los Andes.

Al menos unos 20.000 chilenos estaban en Mendoza para acompañar a la selección de Claudio Borghi, de acuerdo con el delegado de Migraciones en Mendoza Mauricio Spitalieri.

Desde el 1 de julio se registraron 24.000 ingresos, pero se cree que algunos chilenos habrían regresado a su país tras el debut de la Roja contra México el lunes pasado, dijo el funcionario a The Associated Press.

Sólo el jueves, más de 5.600 chilenos llegaron en automóviles particulares y otros 3.000 lo hicieron en autobuses, agregó.

El grueso de los ingresos del viernes se producirían después de las 11 de la mañana, cuando los autobuses de línea suelen alcanzar la frontera.

Chile jugará casi como local contra Uruguay, en el estadio Malvinas Argentinas a las 19.15 (2215 GMT) por la segunda fecha del Grupo C de la Copa América.

Vialidad y la Gendarmería Nacional habían dispuesto un operativo especial de seguridad sobre la ruta nacional 7, que une la frontera con la ciudad de Mendoza, para evitar accidentes.

Como parte de la operación, se restringió el paso a los numerosos camiones que suelen utilizar la carretera.

El viernes por la tarde ya había una fila de autos de 20 kilómetros, según medios locales, y la gran cantidad de simpatizantes chilenos que emprendían el viaje desde Santiago y otras ciudades no permitió que se redujera.