El ortodoxo partido Comunista de Uruguay se negó a votar un proyecto de ley sobre la participación de privados en empresas públicas, imprescindible para que el gobierno de José Mujica obtenga capitales para mejorar la infraestructura, en otra muestra de la crisis interna que padece la coalición oficialista Frente Amplio.

La iniciativa fue de todos modos aprobada en el Senado por 27 de 31 senadores ya que la oposición votó junto con el oficialismo por entender que es un mecanismo apto para el desarrollo. Para los integrantes del partido comunista, en cambio, es un paso hacia la privatización de las empresas del Estado. El proyecto deberá ser aprobado ahora en la Cámara de Diputados para convertirse en ley.

El senador del partido Nacional, Sergio Abreu consideró que "significa un cambio muy importante para el gobierno el hecho de aceptar capitales privados. Pero no todo el gobierno lo está aceptando ya que contamos con la ausencia del representante del partido Comunista. Queríamos escuchar su opinión".

El senador oficialista Enrique Rubio dijo que la decisión del comunismo "cayó pesada" en el Frente Amplio.

Esta no es la primera vez que el partido se niega a votar una iniciativa del Frente Amplio.

En junio fue suspendido durante un mes, en una resolución tardía, porque en 2008 no votó una ley de educación. La suspensión significa que no tiene voto en las comisiones internas de la heterogénea coalición.

Entre abril y mayo, los desacatos estuvieron a la orden del día. Durante el proceso legislativo para eliminar una amnistía a militares de la dictadura (1973-1985) involucrados en violaciones a los derechos humanos, el senador Eleuterio Fernández Huidobro, viejo compañero de Mujica en el grupo subversivo tupamaro, abandonó su banca tras votar la ley por disciplina partidaria pero en contra de sus principios.

En tanto, el senador Jorge Saravia --que ya estaba virtualmente excluido de la coalición oficialista tras votar en contra de la eliminación de la ley de amnistía-- abandonó el Frente Amplio a fines de junio.

En la cámara baja se alzó en rebeldía Víctor Semproni, que al abandonar la sala dejó al Frente Amplio sin la mayoría de 50 en 99 bancas e hizo fracasar la eliminación de la ley.

Por otro lado, en el frente sindical, ya se conocieron las primeras reacciones: el Plenario Intersindical de Trabajadores-Convención Nacional de Trabajadores (PIT-CNT) analiza convocar una huelga general para fines de mes en rechazo a la participación privada, dijo Edgardo Oyenart, uno de sus coordinadores.