La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, inauguró hoy en Río de Janeiro un teleférico que une barrios del Complexo do Alemao, un conjunto de favelas en las que el Ejército irrumpió el pasado mes de noviembre para expulsar a los narcotraficantes que durante décadas dominaron la zona.

"La obra muestra un respeto extremo hacia los residentes del Complexo, que tendrán acceso al más moderno sistema de transporte colectivo que existe", dijo Rousseff en lo alto del cerro de Adeus ante el júbilo de los vecinos que se congregaron para el estreno.

La presidenta llegó a la cumbre de la colina, hasta hace siete meses controlada por bandas de narcotraficantes, en una cabina del nuevo teleférico en compañía del gobernador del estado de Río de Janeiro, Sergio Cabral, y del alcalde de la ciudad, Eduardo Paes.

La infraestructura permitirá una mejora de las comunicaciones entre seis favelas del Complexo do Alemao, en las que la irregularidad del terreno dificulta los traslados y su acceso por carretera, y permitirá reducir el tiempo empleado para subir desde la entrada de los barrios hasta su cima.

"Esta obra es una carta de presentación que honra a la población del Alemao, que no debe volver a ser criminalizada por todo lo que sufre", manifestó Rousseff.

La nueva línea dará cobertura al 70 por ciento de las 85.000 personas que residen en las seis favelas por las que discurrirá este sistema, considerado como el primer transporte colectivo por cable del país con capacidad para atender a 30.000 pasajeros al día, según cálculos del Gobierno.

Con una inversión de 210 millones de reales (135 millones de dólares), este sistema guiado cuenta con una extensión de 3,5 kilómetros y dispone de 152 cabinas que comunicarán en 15 minutos los barrios de Bonsucesso, Adeus, Baiana, Alemão, Itararé y Palmeira, seis de las doce favelas que forman el Complexo do Alemao.

Brasil será el segundo país suramericano en estrenar un teleférico en una comunidad humilde, olvidada durante décadas por las autoridades, después de la implantación del sistema en la ciudad colombiana de Medellín.

Rousseff aprovechó su visita al Complexo do Alemao para inaugurar un centro de atención de la Seguridad Social y una sucursal de correos, la primera que se abre en una favela pacificada.

El Complexo do Alemao fue ocupado por las Fuerzas Armadas el pasado 28 de noviembre después de una semana de asaltos y choques armados entre la policía y el crimen organizado que operaba en la zona.

La ocupación, considerada como un símbolo del triunfo de la autoridad pública sobre el narcotráfico, contó con el respaldo logístico de la Marina, que reforzó su apoyo en la operación con el envío de carros blindados.