Los restos del exfutbolista paraguayo Carlos 'Lobo' Diarte, quien cosechó sus mayores logros en el fútbol español, fueron repatriados hoy desde España a Paraguay, tras su fallecimiento el 29 de junio pasado en la ciudad de Valencia.

El féretro de Diarte, exfigura de la selección de su país, fue recibido en la tarde de este miércoles en un emotivo acto en el que participaron sus familiares, dirigentes deportivos y aficionados en el aeropuerto Silvio Pettirossi, a las afueras de Asunción.

El ataúd con los restos del destacado número '9' fueron trasladados a la sede del club Olimpia de la primera división del fútbol nacional, donde el 'Lobo' inició su carrera deportiva.

Representantes de esa institución indicaron que los restos del deportista serán velados en ese recinto, donde la gente podrá dar el último adiós al renombrado atleta.

Detallaron que el ataúd será depositado el viernes en un mausoleo donde también se encuentran los restos de la madre del jugador en el cementerio del Este, en Asunción, en cumplimiento a un pedido que había hecho el futbolista.

Diarte falleció a los 57 años en un hospital de la ciudad de Valencia tras afrontar una lucha contra el cáncer que se le había diagnosticado en 2010.

El 'Lobo', internacional con la selección absoluta de Paraguay en 45 ocasiones, desembarcó en el Real Zaragoza español en 1973 procedente del Olimpia, este último equipo en el que debutó a la temprana edad de 16 años.

Su buena actuación en el conjunto aragonés le llevó en 1976 al Valencia, donde formó parte de una delantera de lujo junto al argentino Mario Alberto Kempes y el holandés Johnny Rep y logró la Copa del Rey de 1979 contra el Real Madrid.

Posteriormente, Diarte jugó en Salamanca, en la temporada 79-80, y en el Real Betis, club que fue el último del atacante asunceno en España y en el que estuvo de 1980 a 1983, ya que ese año marchó al fútbol francés para enrolarse en el Saint-Étienne hasta 1985.

Tras doce años en Europa, 'Lobo' Diarte volvió al Olimpia, en el que se retiró tras adjudicarse el campeonato paraguayo.

Después de colgar la botas, el bravo punta guaraní inició su carrera en los banquillos con una primera experiencia en 1988 como ayudante de uno de los grandes clubes de su vida, el Valencia CF.

Más tarde fue primer técnico del Atlético de Madrid B (1997-1998), el Salamanca (1998-1999) y el Gimnàstic de Tarragona (2002) en España, una carrera que también desarrolló en su país en el Guaraní, el Olimpia y el Atlético Colegiales.

Ya en 2010, unas molestias en la espalda cuando desarrollaba su labor como seleccionador de Guinea Ecuatorial le hicieron viajar a Valencia para someterse a unas pruebas que revelaron un tumor ilíaco y otro en las vertebras que le obligaron a dejar su actividad profesional para centrarse en combatir la enfermedad.

Al margen de su carrera deportiva, Carlos Diarte, que fue el menor de ocho hermanos, desarrolló a lo largo de su vida otras facetas, como la poesía y la canción.