Un hombre sospechoso de haber matado a siete personas y que tenía a otras dos como rehenes se suicidó el jueves, informó la policía.

Kevin Belk, jefe de la policía de Grand Rapids, dijo que las dos personas que habían sido tomadas como rehenes se encuentran a salvo.

Belk agregó que Rodrick Shonte Dantzler, de 34 años, se dio un tiro en el interior de una casa donde había tomado a los rehenes.

Horas antes, Dantzler había liberado sin lesiones a una mujer de 53 años. Otras dos personas permanecían en la casa.

En cuestión de horas, decenas de agentes de la ley armados acordonaron un vecindario cercano a un pequeño lago en la parte norte de la ciudad y cerraron la vecina carretera interestatal 96.

Con el hombre rodeado, la policía estatal advirtió a los pobladores que se mantuvieran dentro de sus casas.

Belk dijo que los oficiales mantenían comunicación con Dantzler. Se presume que ninguno de los rehenes está herido.

La persecución de Dantzler comenzó después de que se hallaron cuatro personas muertas en una casa y otras tres en otra casa. Entre los muertos había dos niños.

"Es una situación espantosa, y él aún está prófugo", dijo el alcalde George Heartwell a The Associated Press. Agregó que no sabía cuál era el móvil ni la relación de Dantzler con cualquiera de las víctimas.

En un momento de la persecución, el sospechoso cruzó la división de la vía interestatal y condujo en sentido contrario mientras más de una docena de vehículos policiales iban detrás de él. La autopista seguía cerrada horas después.

Dos personas fueron heridas de bala cuando el sospechoso disparó contra la policía durante la persecución, pero no se consideraba que sus heridas amenazaran sus vidas. Ningún oficial resultó herido, dijo Belk.

De acuerdo con archivos, Dantzler salió de la prisión estatal en el 2005 después de cumplir una condena por agresión con intención de hacer daño físico.