Decenas de familias huyeron el jueves de la ciudad siria de Hama por temor a que se repita un ataque masivo de las fuerzas de seguridad, una semana después de protestas multitudinarias contra el régimen del presidente Bashar Assad, dijeron activistas.

Esa ciudad en el centro de Siria se ha convertido en un centro de resistencia en el alzamiento popular iniciado hace cuatro meses e impone un dilema al gobierno de Assad. Una ofensiva generalizada podría hacer de la ciudad la insignia de la oposición, pero el régimen tampoco quiere que se repita la notable demostración del viernes en que participaron unos 300.000 manifestantes.

Algunos de los que huían de Hama, que en su mayoría viven en los extremos de la ciudad, se dirigían al oeste al pueblo de Salamiye a unos 30 kilómetros (20 millas) de distancia, dijo Rami Abdul-Rahman, del Observatorio Sirio de los Derechos Humanos.

"Temen las operaciones militares en el área", explicó. Las fuerzas de seguridad sirias han estado efectuando arrestos en las afueras de Hama en los dos últimos días.

No se pudieron confirmar los detalles de manera independiente. Siria ha prohibido en el país la presencia de la mayoría de la prensa extranjera.

Hama ocupa un lugar prominente en la rebelión contra el régimen de la familia Assad. En 1982, Hafez Assad, padre del actual presidente, ordenó aplastar una rebelión de fuerzas islamistas y mató entre 10.000 y 25.000 personas, dijeron activistas.

Las fuerzas de seguridad se retiraron de Hama el mes pasado después de una implacable represión que mató a unas 65 personas, al parecer en la esperanza de no agitar más a las familias de las víctimas. Pero las protestas contra Assad aumentaron y la manifestación de la semana pasada fue la más numerosa desde que comenzó el motín contra el régimen.

Algunos tanques se retiraron el jueves de una entrada a la ciudad, pero los activistas dijeron que no había señales claras sobre la estrategia del gobierno. Los residentes temían que pudiera repetirse la matanza de 1982, dijo Abdul-Rahman.