El renovado plan de seguridad del gobierno estadounidense para la frontera con México mantiene su enfoque en tratar de detener el contrabando de drogas y armas, pero suma un nuevo énfasis en prevenir el consumo de estupefacientes y en dar tratamiento a drogadictos en comunidades limítrofes.

El zar antidrogas Gil Kerlikowske y la secretaria de Seguridad Nacional Janet Napolitano presentaron el plan el jueves en la ciudad de Nogales, Arizona.

Kerlikowske dijo que los esfuerzos de los últimos dos años se han concentrado de manera correcta en la seguridad de la frontera, pero que cree que debe haber un enfoque holístico que combata la demanda de drogas ilegales en Estados Unidos.

Kerlikowske, cuya oficina preparó el plan, dijo que el país no puede solucionar los problemas de drogas sólo con arrestos.